¡Bienvenida a Seúl!

Después de una noche sin dormir por los nervios previos a mi vuelo a Seúl finalmente llegué a esta ciudad que tantas ganas tenía de conocer.

Siguiendo con los reencuentros en este viaje, quedé con Ricky  y Patricia para pasar mi primer domingo en Seúl. Almorzamos en un lugar delicioso en Itaewon, zona en la que es común que se reúnan los extranjeros.

Después de una comida abundante -como se acostumbra en Corea- nos fuimos a pasar un buen rato a tres museos fuera de lo común. El primero fue el Trickeye Museum, que es parecido a una galería de arte donde puedes tomarte fotografías que literalmente “engañan” a los que las ven por sus efectos ópticos.

El segundo museo fue el Ice Museum, donde a menos 5°C vimos algunas esculturas de hielo: Desde un oso panda hasta una casa con su cocina, recámara y baño -con todo y un agradable pedacito de popó-.

La última visita fue al Love Museum, básicamente un museo del sexo bastante gráfico y divertido.

Para terminar el día nos fuimos a tomar café -té, en mi caso- y a comer postre cerca de ahí (De verdad que me sorprende la cantidad de cafeterías que se encuentran aquí).

De regreso a mi guest house me topé con uno de los tantos artistas callejeros que hay en la zona de Sinchon y me quedé escuchando a un par de chicos que cantaban “Sunday morning” de Maroon 5.

Y fue así como terminó mi primer domingo en Seúl. Tengo un mes por delante para conocer la ciudad y estoy emocionada por saber qué iré descubriendo día con día.

#Lookingforhappiness

Category: Lugares
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