¿Cuándo termina un viaje?

Hoy hace exactamente un año que me fui a Brasil.

Lo tengo marcado en el calendario, sí. Pero también en la cabeza. Hace exactamente un año cogí la mochila, subí a un avión… Y me fui.

Dicen que un viaje comienza semanas o meses antes de ponerse en marcha verdaderamente, cuando se empieza a planear o incluso tan solo a imaginar, y que termina también mucho después de regresar, cuando… ¿Cuándo? ¿Cuando se vuelve a la rutina? ¿Cuando se deja de añorar la aventura y se vuelve a disfrutar de la rutina? ¿Cuando se deja de recordar el viaje pasado y se empieza a soñar con el próximo?

Hoy hace exactamente un año que me fui a Brasil. Añoro la aventura y disfruto de la rutina a la vez. Recuerdo aquel viaje a diario y sueño con los próximos a diario también. Escucho música brasileña, leo todo lo relacionado con Brasil que se cruza en mi camino, a veces incluso en portugués, y a menudo repaso cada recuerdo de ese viaje con un cariño especial. Creo que me traje un poco de Brasil conmigo, y que dejé un poco de mí en Brasil. Y en ese sentido me gusta pensar que un viaje no termina nunca, sino que compone tan solo un pequeño trayecto del único gran viaje que es la vida.

Hoy hace exactamente un año que me fui a Brasil. Hoy empiezo este blog para revivir aquel magnífico viaje. ¿Me acompañas?

[Imagen de portada: Laura Kvaternik]

Category: Viajar
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