Aviones, gente, ruido… y sin cerveza

(Estamos en un hotel de Bangalore en el que la conexion a internet va fatal…. En cuanto pueda subire fotos y editare el texto…)

Ya estamos en la India, concretamente en Bangalor, una de las ciudades más cosmopolitas del país según la guía de viaje Lonely Planet. Hemos llegado tras casi 24 horas viajando después de tomar tres aviones y armarnos de mucha paciencia. Cae el telón en este primer día de aventura con un sabor agridulce. No hemos acertado con la comida ni con la cena y no hemos podido tomar esa primera cerveza que llega en cualquier viaje y que te cae el doble de mejor porque inaugura de algún modo tu estado de vacaciones.

La jornada ha empezado a las 5 de la mañana cuando el despertador nos ha puesto en pie para tomar el vuelo de las 7 de Menorca a Madrid. Aunque parezca mentira teníamos casi todo preparado y lo único que nos preocupaba, a mi especialmente, han sido esas rachas de viento de casi 100 kilómetros hora que azotaban la Isla. La verdad es que apenas se ha notado. Imagino que me estoy haciendo mayor… Y que el Alprazolam que me he pimplado ha contribuido. Las escalas en Madrid y Londres han sido relativamente cortas. Menos de una hora de espera en cada una lo que ha agilizado el trámite de movernos.

El vuelo a la India lo ha operado British Airways y la primera sorpresa agradable del viaje ha sido encontrarnos con asientos en Business donde mis casi dos metros no sólo han encajado a la perfección sino que nos han traído una manta, una almohada, bebidas gratis, auriculares, tapones para las orejas y unos calcetines. Es
normal que con el subidón nos haya dado por hacer el tonto.

Bien, vamos a la India. Seas mochilero o sibarita, sirve de poco que reserves con antelación el hotel. Hemos llegado a las 7 de la mañana donde teníamos la reserva y a pesar de que la teníamos hecha a conciencia para el día anterior nos han hecho esperar más de una hora. Ha sido muy educado el chaval que nos ha atendido y precisamente eso todavía nos ha enfurecido más porque al final, más de una hora
después, nos ha dado una habitación que no estaba mal y sin que hiciera nada fuera de lo normal. Vamos, que nos ha tomado el pelo. Hemos dormido unas tres horas y a las 12.30 nos hemos puesto en marcha.

Si nos permitís un consejo, por muy largo que sea el viaje y por muy cansados que os sintáis, no caigáis en la tentación de aceptar cualquier cosa pensando que la cama está tan cerca que casi la puedes tocar. Ese cansancio y esa apatía que lucíamos nada más aterrizar le ha servido a un taxista local para embolsarse unas 1.250 rupias asegurándonos que la ruta entre el Aeropuerto y nuestro hotel las costaba. Y un huevo.

Bangalor, como os decía, presume de ser una ciudad cosmopolita. Y en algunas cosas imagino que lo intenta ser pero la realidad dista muy lejos. Es una ciudad sucia, masificada, descuidada, vieja y poco práctica. Imagino que los ‘bangladeros’ son los primeros que contribuyen a ello pasándose por el forro de las narices cualquier mínimo detalle como por ejemplo el hecho de tirar papeles al suelo o, literalmente, ponerse a mear en mitad de la calle y sin pudor.

Para moverse por la ciudad –como imagino que pasa en toda la India- lo mejor es apostar por el rickshaw, llamado también tuc-tuc en Tailandia o cocotaxi en Cuba, entre otros. A pesar de que parece que te juegas la vida en cada maniobra del conductor, lo cierto es que vas escaqueándote de los atascos con bastante éxito aunque flirtees con la muerte en cada acelerón. A diferencia de otros lugares de la zona asiática, los rickshaws indios están obligados a llevar taxímetro por lo que os recomendamos que antes de subir a ninguno pidáis que lo activen y si os ofrecen un precio cerrado les digáis que no y busquéis a otro. A nosotros uno nos pedía 200 rupias por un trayecto que nos ha costado 75. Para que os hagáis una idea.

Otra cosa que define la ciudad es el sonido del claxon. No pasan 15 segundos sin que oigas a alguien que abusa de él. Es cansino y agobiante pero imagino que con el tiempo te acostumbras y casi lo ignoras. Como el trinar de los pajaritos.

El centro para mochileros en esta ciudad es Mahatma Gandi Road, una calle similar a Kaosand Road en Bangkok, aunque no tan salvaje. Hay todo tipo de negocios, al menos durante el día, y titiriteros que te ofrecen cualquier cosa. Incluso hachís. De ahí nos hemos largado a la estación central de autobuses para comprar los billetes que nos llevarán a Anantanpur este sábado a las 7 de la mañana para ir a ver
la Fundación Vicente Ferrer y ha sido en vano. Resulta que vas al andén correspondiente y los compras poco antes de salir. O eso nos han dicho. Por lo que ha servido de poco el mediodía.

Tras el paseo ya eran las 17 horas aquí y el hambre apretaba. Nos hemos metido en un local muy sencillito que no tenía mala pinta. Hemos pedido pollo de dos formas distintas, una más dulce y la otra más picante, todo con sus corresponientes raciones de Naan, el pan indio que va de lujo para rebañar el plato.

Nos ha decepcionado un poco, para qué negarlo. De entrada porque no tenían cerveza y luego porque el pollo nos lo ha servido con hueso y he tenido que ponerme manos a la obra. Estamos acostumbrados a que en España nos den estos platos limpios y listos para comer incluso con los ojos cerrados. Aquí nos ha faltado eso, porque de sabores estaba muy bueno. El engorro es tal que nos estamos planteando hacernos vegetarianos durante el viaje por maniáticos.

La tarde se ha acortado considerablemente y a las 19 horas ya había oscurecido y el ambiente no invitada a meterse por según donde. Hemos visitado algunas calles más y como llevamos un tute considerable hemos decidido volver a la habitación a escribiros y a descansar. Por el camino hemos tomado un ‘roll’ de pan frito con pollo y otro con tofu picante que no ha estado mal para ir tirando. Hemos intentado encontrar una terraza en la que nos sirvieran una cerveza fría para brindar por los 43 días que nos quedan pero no ha habido manera.

En definitiva, no ha sido el primer día soñado pero sin duda llevábamos tiempo soñando con este primer día.

Besetes!

PD: Internet va tan rematadamente mal que estoy actualizando desde el portatil del colega de la recepcion, por eso no os subire fotos. El proximo dia sin falta… 🙂

Category: Viajar
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