Caer para poder subir

Caer a un punto bajo, tan bajo que la única solución es subir.

Tengo un amigo, de esos que te ayudan a poner los pies en la tierra, en la realidad positiva, no en esa a la que algunas veces nos volamos y se vuelve un mundo lúgubre y gris de melancolía y tristeza. Es esa persona que te ancla a ver cosas positivas en el mundo, y te hace sonreír de nuevo. 
Algunas veces necesitamos una escapada, un viaje, un café, un momento a solas con uno mismo que haga que la vida se vea desde otra perspectiva, los problemas y la negatividad a un lado. 

Viajar también tiene esa virtud, tiene la capacidad de hacerte feliz y de alejarte del contexto que te da vueltas y vueltas en la cabeza y que empieza a volverse una cotidianidad y costumbre, te saca de la rutina y te recuerda que hay tantas otras cosas en las que pensar. 

Tener la fortuna de poder escaparte una semana, para re-evaluar la vida, el trabajo, las relaciones y las prioridades de la vida, creo que todos en algún momento deberían sacar un tiempo para si mismo, para estar como individuos, para descubrir y analizar el momento en el que se encuentran. Algunas veces la vida se mueve tan rápido que se olvida detenerse un minuto y mirar y admirar lo que se está viviendo. 

Algo para recordar en momentos de oscuridad: también existe la luz, la belleza, la verdad, y las amistades.

Category: Viajar
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