Conociéndome

Una de las ventajas de ir sola es que al ser mi única compañía no me queda otra que hacer introspección.

Y es que entre las muchas horas compartidas conmigo misma he empezado a conocerme un poco mejor. No es una sorpresa, todos me decían que así sería y yo también lo sospechaba.
He empezado a observarme y es curioso cómo me asombro con ciertas actitudes propias después de unos cuantos años viviéndome.

Estoy descubriendo que no soy tan tímida como creía. No diré que ahora resulto ser la más extrovertida pero sí que poco me importa sentirme observada por desconocidos y lo que puedan pensar, y que poco me cuesta entablar una conversación con ellos si se tuerce y me apetece.

Estoy descubriendo que me encanta escribir. Parecerá absurdo porque es algo que supuestamente siempre supe. Pero hacía demasiado tiempo que no me ponía y había dejado olvidado hasta que punto necesito plasmar cada pensamiento en palabras escritas y lo que me entusiasma hacerlo.

Estoy descubriendo que me gusta más el mar que la montaña. Que el primero y la belleza que contiene me atrapa. Pero que si tengo que elegir entre una playa paradisíaca pero turística o un monte perdido me quedo con el segundo.

Estoy descubriendo que me gusta estar sola. Siempre creí lo contrario. Sabía que necesitaba mis pequeños momentos pero que sin nadie alrededor no sabría estar. Y en cambio ahora me encuentro a veces gente que interrumpe mis ensoñaciones y sentir pereza por tener que de pronto enfocar mi atención en ellos.
Pero también que las nuevas experiencias son más completas si son compartidas.

Estoy descubriendo que puedo hacer lo que quiera, cuando quiera y como quiera. Que quizá no aproveche de igual forma que otros la oportunidad que tengo entre manos, pero que mi manera es única y la que me hace disfrutarlo, sin importar qué puedan pensar.

Estoy descubriendo que tengo más capacidad de adaptación de la que pensaba. Que me acostumbro con facilidad a cualquier lugar y a cualquier circunstancia sin afectarme en exceso la falta de comodidades a las que se está habituado.

Estoy descubriendo que los miedos suelen no ser tales cuando te los encuentras delante. Que los más grandes son aquellos que la mente magnifica y que en su realidad no son más que absurdos detalles sin fuerza para frenar los momentos.

Estoy descubriendo que me encanta descubrir. Y que no quiero dejar de observar todo lo que encuentre a mi alrededor.

Category: Lugares
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.