Cosas que ganas cuando viajas solo

Viajar solo tiene muchas modalidades: puedes salir de tu ciudad a otra porque te enviaron de la oficina a un congreso, puedes irte a la capital del país a un concierto o incluso puedes irte del país a otro lugar porque decidiste vivir en otro lado. Sea cual sea tu plan, viajar solo deja algo y tiene una o varias ventajas dependiendo del destino, del motivo del viaje o de la persona que viaja. Quiero compartir las cinco ventajas que yo he percibido al  viajar sola. Mi plan es viajar por Latinoamérica con mi novio el año que viene (y después de eso seguramente extenderé la lista), ¿Cuál es el suyo?

  • No tienes que negociar con nadie a donde ir

Puedes tardar 20 minutos tomando una foto, puedes dejar pasar el típico “no puedes dejar de ir a…” y no pasa nada. Incluso puedes comer donde se te antoje, así cueste 5 o 500 pesos la sentada.

  • Habrá una o dos canciones que solo tú podrás disfrutar más que todo el mundo en la vida

Son esas canciones, o también chistes internos, que solo compartes contigo, que al escucharlas te hacen recordar todas las cosas que aprendiste o pasaste en ese viaje. De hecho, estoy escuchando una de esas ahora mismo para escribir esto*.

*Promises de Incubus, la que más quise escuchar cuando fui a verlos al DF y la única que no tocaron.

  • Conocerás a muchas personas o a pocas muy intensamente

Estar solo no es necesariamente un imán de personas como algunos creen (eso dependerá de ti y tu vibra). Lo que sí te permite tener es el tiempo que gustes para extender una conversación a un extraño, sobre el libro que lees en solitario o acerca de lo bien que tocó la banda que escuchaban. Si eres de los que menos gusta socializar no te preocupes, siempre se puede cortar la conversación; si no puedes estar sin alguien al lado, te recomiendo hagas balance entre hablar con la gente y hablar contigo mismo. Sea lo que sea que hagan, no se preocupen que solo ustedes lo sabrán.

  • Serás siempre una mejor versión de quien eras cuando regreses a donde partiste

¿Qué te puedo decir? Conocer un lugar solo, aproximarte a lo desconocido con solo tú mismo y tus cosas, darte cuenta de actitudes que tienes y no sabías, o enfrentarte al miedo a hacer algo por ti solito (así sea montarte en un avión sin acompañante). Todo eso por sí solo te convierte en una versión perfeccionada de la persona que ya eras; y eso lo vas a notar cuando vuelvas a tu zona de confort y quieras salir, a los días, de esta para iniciar una nueva rutina, para vivir otro estilo de vida e incluso, en casos extremos, para mudarte a otro lugar.

  • Valorarás lo que has logrado hasta ese momento

Viajar solo, cuando el viaje lo has hecho tú mismo, desde el financiamiento, la planificación y la elección del lugar, te muestra, del otro lado de la ventana, cómo eres, todo lo que has logrado y qué cosas más quieres lograr en la vida. ¿Qué mejor terapia personal que esa? Si estás en tus veinte seguro te pondrá a pensar; si eres ya del tercer piso, esta reflexión es parte importante de la llamada crisis de los treinta; y si tienes más de cuarenta vas a disfrutarlo con todas las de la ley. Así que ánimo, agarren las maletas y váyanse a donde los lleve el río.

Category: Viajar
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