DE ANIMALES Y JAULAS, PARTE II.

La loba marina que soplaba con la nariz. O como soñar cosas copadas.

Abro el mapa. Voy tratando de recordar que animales ya ví y cuales me faltan. Sigue la parte dedicada a la fauna autóctona, donde cerca y siguiendo la misma línea está la granja.

Revisando bien noto que me faltan ver los tigres, algunos monos, los tucanes, y por supuesto el show de los lobos marinos de los que no puedo averiguar en ningún lado los horarios, pero estoy segura que debe haber una función nueva. Ya llevo más de 2hs caminando. Entro a un kiosco. Me cobran $25 cada botella de medio litro de agua saborizada. El negocio de dejarte sin mucha opción. Por suerte tengo comida en la mochila, no imagino lo que puede llegar a gastar una familia completa como la que preguntaba por las entradas.

Paso por la jaula de los tucanes. Se escucha un griterío de aves y todos miran para allá. Un tipo y su hijo hicieron enojar al tucán azul. El animal grita y el tipo salta para atrás. Cada vez que se quiere acercar el pájaro pica el alambre de la jaula y grita. El hombre agarra con miedo un vaso que le quedo en la orilla de la jaula y se aleja rápido. Todos nos reímos menos el tucán, que ya contagió su enojo al resto de las aves que ahora también gritan.

Me siento a descansar delante de la jaula vacía. Hay varias de esas, que parece que un animal acaba de romper el alambrado y salió huyendo.

Después de estar un rato ahí se empieza a armar una fila. Sin querer di con la información que no encontraba: a qué hora era el próximo show. Ya sentada en un mini anfiteatro veo el espectáculo: dos lobos marinos actúan por separado. Una es una loba pequeña de dos pelos, y el otro un poco más grande, de un solo pelo, sabe tocar un silbato con la nariz. No es que sea el único truco que sabe, pero por alguna razón fue el que más me sorprendió.

Cuando el show se acaba voy directo a los animales que me faltaron en el mapa. Entre esos están los tigres, y cerca de su hábitat está la vuelta al mundo, una de las obras de diseño del auténtico Eiffel, si el mismisimo de la torre de París. Es toda de metal y parece lista para dar una vuelta, pero después de tantos años ya no funciona.

Para salir debo hacer todo el recorrido inverso hasta una de las puertas. La mayoría de los animales ya no se ven, porque los han guardado por ser la hora de cerrar. De grande notas muchas más cosas acerca de los animales y sus jaulas que no están tan buenas, aunque sigue vigente la sensación de haber vuelto a ser chica por unas horas.

A la noche sueño con el puma y la cebra.

 

 

Category: Lugares
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