El sur también existe: Perú

[Primera parte]

Visitar Perú fue hacer realidad un sueño que no sabía que tenía. He estado unida literariamente a este país por medio de Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique desde hace más de 15 años, en que decidí que Vargas Llosa es uno de mis autores predilectos y Un Mundo Para Julius una de mis novelas favoritas. Pero, además de la literatura, ¿por qué resonaba Perú en mi mente? ¿por qué de repente Perú eclipsó mis ganas de ir a experimentar eso del hygge a Dinamarca?  ¿Fue la comida? ¿Machu Picchu? ¿Por qué no volver a Argentina para reconciliarme con ella, o ir a Uruguay, tras los pasos de Benedetti? Las preguntas no eran muchas, pero necesitaban respuestas sí o sí, así que en noviembre del 2016 partí a buscarlas a la República del Perú.

Miraflores

El punto de partida hacia Lima y posteriormente Cusco, fue Miraflores. Municipalidad modelo de Perú, con numerosos lugares aptos para el turismo gastronómico, muchas áreas verdes perfectamente cuidadas que invitan a caminar sin parar [yo empecé desde el Parque del Amor, que al parecer quiere comenzar la tradición del Pont des Arts] y el centro comercial Larcomar [FB, IG y TW @LarcomarPeru], que no se pudo visitar porque una semana antes de mi llegada se había quemado – el fuego inició en una de las salas de cine del lugar – y aún estaba en reparación.

Océano Pacífico versión peruana.

Océano Pacífico versión peruana.

La playa no es apta para bañistas, pero sí para surfistas y para tomar fotos muy buenas.

El Parque del Amor y su Ponts des Arts.

El Parque del Amor y su Ponts des Arts.

 

El beso.

El beso.

Lima

De Miraflores al centro de Lima nos trasladamos en taxi por 60 soles. Pese a que para conocer un lugar una buena opción son los camiones turísticos, decidimos que la visita sería espontánea. Lo único en la agenda era la ceremonia de cambio de guardia, a las 12 del día. Esta ceremonia de cerca de veinte minutos de duración es esperada diariamente por turistas y lugareños, en la que la recomendación principal es guardar silencio y dejar de tomar fotos, tan solo disfrutar del momento.

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Guardas celulares y cámaras, y te dedicas tan sólo a contemplar.

Lo que resultó, entonces, fue una visita a la Casa de la Literatura Peruana [FB y TW @CasaLiteratura] – cómo no –, y por 30 soles visitar el Palacio Arzobispal y la Catedral [al guía se le da una cooperación voluntaria].

Mi lugar feliz en Perú

Mi lugar feliz en Perú.

Tras esta visita, acercarnos a un restaurante a comer y luego ir al museo de las catacumbas [FB @MuseoCatacumbas] en el monasterio de San Francisco (10 nuevos soles). El centro de Lima es un paraíso para instagrammers, así que toma muchas fotos y no te olvides de compartirlas en la red social con los hashtags #VisitPeru, #MarcaPeru, #Lima y #Perú, que son los de las cuentas oficiales @Peru y @MarcaPeru.

En Lima nunca llueve, pero es muy húmedo. Por eso siempre se están restaurando los balcones.

En Lima nunca llueve, pero es muy húmedo. Por eso siempre se están restaurando los balcones.

Hotel, transporte y tours

En Miraflores, el hotel antes y después de la ida a Cusco fue de la cadena Tierra Viva [FB @tierravivahoteles]. Su tarifa es de 160 dólares la habitación doble, pero como la reservación se hizo por booking.com, la tarifa fue de 110 USD. El hotel en Miraflores está muy bien ubicado, ofrece desayuno buffet muy variado de 6 a 10 de la mañana y las habitaciones son amplias, limpias y cómodas. Del hotel se puede ir a pie al Parque Kennedy, desde donde parten los autobuses con recorridos turísticos.

Del aeropuerto al hotel y viceversa, la tarifa del taxi fue de 60 nuevos soles.

Los precios de los tours varían dependiendo de la duración. El precio del tour tomado en esta visita, el de Miraflores, con una duración aproximada de una hora, es de 10 nuevos soles (5 para los residentes de la Municipalidad de Miraflores). Hay que reservarlos con un dia de anticipación, si es posible, ya que tienen mucha demanda.

Museo Rafael Larco

Veinte nuevos soles, de Miraflores a Pueblo Libre [aproximadamente 15 minutos de trayecto], fue el costo para llegar al bellísimo – por dentro y por fuera – Museo Arqueológico Rafael Larco Herrera [FB @MuseoLarco] Para entrar, 30 nuevos soles (25 para adultos mayores – de más de 65 años – y 15 para estudiantes).

Tras visitar la exposición permanente (en español, inglés, francés, italiano, alemán y japonés) y echarle un discreto vistazo a la colección de arte erótico precolombino – única en su tipo –, las instalaciones invitan a pasearse por el lugar y tomar fotos, y la hora a la que fui invitaba a quedarse a comer al restaurante.

Inolvidable, Museo Rafael Larco.

Inolvidable, Museo Rafael Larco.

Pisco sour + ají de gallina [pechuga de pollo deshilachada en una cremosa salsa de ají amarillo no picante, cebollas, leche, pecanas y pan, acompañada de rodajas de papa amarilla] + tarte tatin con helado de vainilla + todo el tiempo del mundo para disfrutar con los cinco sentidos del museo = mindfulness en pleno.

Broche de oro de una tarde perfecta, versión Museo Rafael Larco.

Broche de oro de una tarde perfecta, versión Museo Rafael Larco.

Category: Viajar
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