El valle de Antón

Desconocía la existencia de este lugar y he acabado aquí un poco de casualidad. Mi intención era otra completamente distinta pero viendo que el destino inicialmente pensado no era tan accesible como esperaba me recomendaron este valle y agradezco por completo el consejo.

Es un valle entre montañas, como se puede deducir, a unas dos horas y media de la ciudad de Panamá y envuelto en una absoluta tranquilidad.
Sobretodo es conocido porque está rodeado de senderos para hacer excursiones que te llevan a las alturas con increíbles vistas o a fantásticas cascadas donde refrescarte del paseo.
En concreto hay que destacar el cerro de la India Dormida. El paseo hasta llegar ya vale mucho la pena y una vez arriba te regala unas visión espectacular de todo el valle. Luego de bajada puedes detenerte en algunos de los tramos que se encuentran con el río para bañarte en él.

Y he tenido la gran suerte de ir a parar a un hostal perfecto, el Bodhi Hostel&Lounge. Si os pasáis por la zona no dudéis que es la mejor elección para alojarse. Tranquilo y a la vez con mucho ambiente, con todas las comodidades imprescindibles y, lo más importante, un personal atento y muy agradable. Tanto que he decidido quedarme un día más para disfrutar de su compañía y aprovechar la oportunidad de asistir a una pequeña fiesta que han montado para promocionarse y que aseguraron que no podía perderme. Y la verdad es que ha sido muy fácil escoger entre regresar a la ciudad con todo su estruendo o quedarme entre grata compañía y un gran paraje a mi alrededor.

De hecho, gracias al descubrimiento de este rincón de Panamá, he creado una nueva etiqueta: Lugares donde perderme. Porque muchos sitios donde voy llaman mi atención pero solo unos pocos son los que me transmiten las ganas de perderme en ellos.

Si algún día desaparezco ya sabéis por dónde empezar a buscar.

Category: Lugares
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