En Cosquín, sin plata y subiendo el cerro.

IMG_2361.JPGMe levantó apurado, son las 8am y el tren a Cosquín sale de la estación y media. Como puedo me apronto, agarro agua, algo de fruta para el camino y solo un poco de dinero por seguridad de no andar con todo encima.

Salgó a diez minutos de que pase el tren, Victoria decidió quedarse a pasear por la ciudad, así que voy solo. Me apuro lo más que puedo, tengo que caminar como unas 10 cuadras, voy casi corriendo. Cuando faltan solo dos cuadras escucho el tren venir, así que comienzo a correr lo más rápido que pueda. Por suerte llego a tiempo a la estación, compro el boleto, y me subo al tren. Voy rumbo a Cosquín, en el tren de las sierras.IMG_2326.JPG

La verdad fue el tren más barato de mi vida, solo 6 pesos argentinos por dos horas de viaje. Fueron dos horas de magnifico paisaje, el tren va bordeando las sierras, ríos, diques y lagos; es hermoso.

A eso de las 10:30am llegó a Cosquín, compró mi boleto de vuelta en el tren, el cual es a las 3:30pm, después ya no hay más trenes por el día. Así que tengo menos de 5 horas para recorrer Cosquín y algo de sus magnificas sierras. Doy algunas vueltas por la ciudad, compró fruta para comer y para mi sorpresa me doy cuenta que solo me quedan 5 argentinos para el día, en mi intento de llevar solo el dinero necesario me sobrepase y lleve muy justo.IMG_2331.JPG

Veo un mapa del lugar que llevaba en mi celular y decido dirigirme hacía el cerro Pan de Azúcar. Le pregunto a un local por donde ir y arranco. A todo esto entre una cosa y otra se hizo el medio día y yo recién estaba comenzando y llegar al cerro me llevaría unas dos horas o más.  Así que comencé a caminar por la ruta y a hacer dedo cada vez que pasaba un auto por si me paraba. Tuve que caminar hasta llegar al camino al cerro ya que nadie paraba. Por mientras me iba adentrando cada vez más en las sierras. En un momento la ruta se volvió camino de piedra y ya no pasaban vehículos, comenzaba el ascenso al pie del cerro.

IMG_2342Ya llevaba casi dos horas caminando, se me hacía tarde, eran las dos de la tarde y en una hora y media tenia que estar en la estación del tren, además me había quedado sin plata, si perdía el tren tenía que encontrar otro modo de volver y en bus no iba a ser ya que costaba casi 30 pesos argentinos.

Dude miles de veces si seguir o no, yo quería llegar a la cima del cerro pero mis miedos no me dejaban tranquilo, no quería quedar varado en Cosquín. Así que durante lo que quedó del camino me ocupe de disfrutar y tranquilizarme. Si se me pasaba la hora me volvía a dedo o me comunicaba con Victoria para que me enviara dinero, de alguna forma iba a volver.IMG_2348Para mi sorpresa llegue a los pies del cerro, eso significaba que solo me quedaba la parte más difícil, subirlo. Y así lo hice, llegue cansado pero satisfecho. Me quedaba una hora para volver a la ciudad. Así que disfrute un rato en la sima. Una vista hermosa, las sierras son una belleza.

IMG_2346Al rato decidí que era hora de volver, así que lo más rápido que pude lo hice. Estaba contento, sin preocuparme, todo iba a salir bien. El haber llegado a la sima me había dado aliento, me había deshecho de mi miedos.

En media hora estaba en la ruta, baje como un torpedo. Ya eran las tres de la tarde, se me venía la hora. Iba lo más rápido que podía, cuando de repente veo un bus que va en dirección al cerro, pasa por en frente mio y al llegar al comienzo del camino de piedra da la vuelta.

IMG_2360Era mi oportunidad, si iba rumbo Cosquín lo paraba y preguntaba el precio. Yo solo contaba con  5 pesos argentinos y la mayoría de los buses locales en Córdoba costaban 7 pesos, así que si no me daba le explicaba mi situación y le pedía por favor que me dejara subir con el dinero que tenía.
Lo paro. Le pregunto al chófer si pasa cerca de la estación del tren a lo que me contesta: “Te dejó en frente”. “¿Cuánto cuesta?” – le pregunto. “5 pesos” contesta. Me subo, le pago, tomo asiento y respiro profundo.
IMG_2364Llegué a la estación del tren 10 minutos antes de lo previsto. Y por supuesto todo salió más que bien. En la tarde estaba en Córdoba Capital satisfecho y contento de haber aprendido que cuando nos entregamos a las circunstancias, las soluciones llegan solas. Nos damos lujos.

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Category: Viajar
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