En Pasto Me Quedo Yo

Aquí me encuentro.. me siento raro ya que es la primera vez que escribo en esta situación. De tener que contarles breve, estoy sentado detrás de una barra en este preciso momento, pasando música desde mi laptop en una noche de sábado que todavía no muestra su mejor cara (o si?), pero para que adelantarme tanto? este presente que vivo se adelanta más de dos meses a donde nos encontramos en mi viaje.. mejor los dejo pensando con eso y sigo.
A ver.. AH SI! estaba en mi pequeña cruzada para llegar a Colombia, envuelto entre un deseo subconsciente de querer escapar de aquel país (como si él fuera la causa de lo que me sucedía..) y mi emoción de llegar a Colombia, de tener amigos nuevos (la gente de parkour la verdad es que siempre me cae bien, siempre conozco gente increíble con intenciones por demás buenas e increíbles).
Ahí estaba yo de bus en bus nuevamente.. llegando a la frontera de Ecuador con ese nuevo país que aguardaba por mi, me encontraba en la frontera en lo que yo esperaba un cruce normal pero por supuesto no seria así, cruzaba la frontera de noche y al bajarme en aquel ultimo pueblo ***, me enteraba que no me quedaba otra opción más que subirme a un taxi para llegar a la migración colombiana. No hay mucho que discutir, me subí a un taxi (por cierto.. un dato curioso? en cuenca me regalaron un machete bien grande, la historia corta es que me lo regalo un extranjero del hostel donde yo estaba por que el no se animaba a cruzar con eso encima. Yo si..). Ahí estaba yo con mi mochila y mi machete gigante en medio de la noche.. Cambié algo de dinero, entre al país sin problema alguno ni demora, al llegar a Ipiales ya del lado Colombiano intenté irme directo a pasto pero tendría que esperar mucho en la terminal para que salga y era peligroso (de verdad.. super turbio!), podía irme directo a Cali y era tentador pero de ir sabía que no volvería atrás. La solución mas sencilla a este inconveniente y con mi actitud turística adquirida por la falta de energía emocional para moverme terminé en un hostel barato frente a la terminal (20mil pesos colombianos). Ahí sucedió lo que creo sería el último rastro de Charlene, algo muy loco sucedió, su padre me agrego al Facebook de la nada(no lo hizo en 8 meses de relación… ósea….) me mandó un mensaje preguntándome si había hablado últimamente con ella, yo obviamente no entendía nada pero sabia que no quería saber nada sobre el asunto, así que le explique en breves palabras lo que sucedió y que no sabia que era de ella.
Sinceramente desconozco lo que Ipiales guarda para aquellos que deseen quedarse allí, puedo decirles que al amanecer la ciudad parece mucho menos tenebrosa que de noche, que el clima era lindo y el viaje a Pasto fue realmente hermoso en cuanto a paisaje (hyper incomodo en una buceta pequeña, buceta le dicen al bus o a una mini van de transporte). Sentía la emoción de entrar a un nuevo país, me sentía feliz y seguro del camino por el que había optado (SIEMPRE CONFIEN EN SUS INSTINTOS). Pasto ya estaba en mi camino, de hecho, era ya mi destino y mi nueva ubicación. Al llegar fuí a la entrada y no tarde mas de 5 minutos en encontrarme con el primero de los chicos, Stiven, el me terminó hospedando por 3 días  (si no me equivoco..jaja), en su casa me sentí como en la mía, su mamá fue realmente muy gentil conmigo y siempre voy a estar agradecido, hasta me alimentaron. Lastimosamente no saque muchas fotos de Pasto aunque estoy seguro que filme un par de tomas y lo demás quedará en mi mente escondido entre recuerdos de viaje que se activan en medio de una conversación aleatoria. Lo realmente importante fue que conocí mucha gente nueva, todos amables, todos bastante hables y con ganas de entrenar, desde el principio comencé a familiarizarme con la jerga colombiana que de por si varia mucho según la región en la que te encuentres (tengo ganas de ir contándoles un poco de todas las palabras y términos que aquí usan, paciencia que lo haré!) y pasee mucho por toda la ciudad, me llevaron a entrenar a un edificio abandonado digno de protagonizar algún video ruso de parkour (de esos que te vuelan la cabeza de solo poner play).
No quiero dejar de mencionar a Jhon que fue otro chico que de imprevisto y solo para que me pueda quedar más días también me abrió las puertas de su casa!
Uff.. en serio ahora me pongo a pensar y debería agradecerle a tanta gente!, recuerdo un entrenamiento nocturno imprevisto con un parcero genial, tatuador, con el que compartí una cena increíble cortesía de él y su madre!. Esto ya termina pareciendo.
Bueno volviendo a la linea del artículo! Debo serles sinceros y admitirles que pocos pasan por Pasto de los mochileros que conocí y casi nulos son los turistas. Por alguna razón no es un lugar al que consideren lindo para ir (yo discrepo.. no será hermoso pero es una linda ciudad con buena gente!).
Los días pasaron normales, de entrenamiento en entrenamiento y en uno de ellos también conocí a Caro, que no puedo dejar de mencionarla (un momento, quiero aclarar algo, quiero que sepan lo raro que de verdad se siente escribir estas cosas ya que yo escribo para todo el que quiera leerme, pero parte de esas personas en general también son aquellas que se cruzan conmigo en mi viaje. Lo que vivo, lo vivo yo y es muy personal pero al plasmarlo en papel se siente publico, por supuesto que no doy muchos detalles de lo que no quiero jeje). Una chica muy.. intensa? animada, con mucha energía, que no se tome a mal che. Ella me llamó la atención desde el primer momento que la ví y es gracioso porque con el correr de los días se volvía mas importante, ella, lo que hablábamos y como nos llevábamos (se lo que piensan.. un clavo saca otro clavo, yo también pensé eso y no me gusta esa salida, suena a escapatoria rápida, como un parche que tarde o temprano se va a romper). Con ella compartimos algunos entrenamientos, unos hervidos riquísimos (es una preparación de aguardiente con una fruta, en este caso maracuya y era riquísimo!). Uff.. cuantas aclaraciones entre paréntesis en este artículo!.
Pasto es una ciudad ideal a mi parecer para empezar en Colombia, precios amigables, semáforos, gente local que no ha sido asediada por artesanos para que compren sus pulseras y collares. Si algún mochilero guerrero esta leyendo esto, sepa que 100% deberían visitar la ciudad, si queres viajar en plan de turista seguramente querrás saltearte este lugar.
Mis días en pasto me renovaron la cara, me recordaron lo que era ahorrar lo que era mezclarse con los locales y sentirse viajero otra vez, el camino es largo pero ya estaba encaminandome a lo que volví a ser ahora (mero guerrero parce, si o que JAJAJA).
Es tiempo de seguir.. destino? CALI.
Quiero contarles también que me dejó sorprendido la comodidad del bus que contaba hasta con wifi!, cosa que me facilitó muchísimo la comunicación con Melanie, la hermana de una buena amiga que me ayudaría con el hospedaje en mi próximo destino.
Y me fui nomas.. una despedida caminando hasta la terminal acompañado con Jhon y por supuesto Caro..
Hasta la próxima!!! Tengo tantas ideas para compartir con ustedes y se me hace tan complicado lograrlo, que pena.. espero les atraiga todavía lo que escribo, intentar salir del esquema blogger del viajero “informativo”, no dejo de preguntarme si estaré por el camino correcto pero es el que me gusta, que la gente pueda leer e intentar hacerla sentir lo que yo siento a cada paso que doy..
Hasta la próxima!

Y perdón por la falta de fotos, juro que se vienen fotos mejores de lugares hermosos!!!

Tomándonos un hervido una noche fría en Colombia!

Tomándonos un hervido una noche fría en Colombia!

DCIM101GOPRO DCIM101GOPRO DCIM101GOPRO

Category: Viajar
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.