Escápate conmigo

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Napoli @2015

Se podrían llamar Romeo y Julieta. No se conocen desde hace mucho. Se les nota en la postura. Posiblemente, un par de meses. Coincidieron en una fiesta. Una de esas a las que te invitan y no sabes si ir. Pero al final vas, sabiendo que volverás pronto a casa. Pero él está allí y su profunda mirada te incomoda. Sì, sabes sobre qué tipo de fiesta estoy hablando. Él se acercó a ella, iniciaron una conversación estúpida. Le invitó a una copa, ella a él, porque las chicas también invitan. Aceptó. Una cosa llevó a la otra. Son jóvenes y los jóvenes hacen locuras.

O a lo mejor, un día sus miradas se cruzaron en el autobús de vuelta a casa. No se conocían de nada pero ambos sintieron que no era así. Es extraño todo lo que puede decir una mirada. Pasó mucho tiempo hasta que él se atrevió a hablar con ella. Su sonrisa le dio fuerzas para pedir su número. Con la voz entrecortada. Intercambiaron tímidos mensajes a través de sus pantallas táctiles. Hasta altas horas de la noche, como buenos adolescentes. Y cuando perdieron la vergüenza, se atrevieron a mirarse en directo.

O puede que esa no sea su historia. Puede que se conocieran desde hace mucho tiempo. Son compañeros del instituto. Él siempre había estado loco de su pelo rizado. Ella de su chulería estúpida. Pero no se conocían. Con bastante probabilidad, ahora tampoco. Pero ellos piensan que sí. Un día, se dejaron arrastrar hasta la orilla del mar. Buscaron un lugar entre las rocas y sus labios se enzarzaron, los cuales no se han separado desde ese momento.

No tengas miedo a agarrarme de la mano y dejarte llevar. Como si fuéramos un par de adolescentes. Escápate conmigo. Pídeme que me escape contigo. Llévame lejos. Yo te llevaría donde quisieras. Y bésame como si no fuéramos a volver a vernos. Quiéreme. Es lo único que importa.

Category: Viajar
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