Goiko grill

¡Hola a tod@s! Hoy no os traemos ninguna receta, que también nos merecemos descansar jajajajaja. Realmente es una forma de hablar porque con todos los “compromisos” que tenemos, cocinar y subiros lo que hacemos es una válvula de escape magnífica. Pero este fin de semana, después de bastante tiempo, tocaba quedar con los amigos. Hace cosa de un mes, nuestros amigos Leila y Roberto nos dijeron: ¿Qué tal lo tenéis el 21 de noviembre? Pues coincidía que no teníamos nada y que teníamos muchas ganas de verlos, así que quedamos ese día sin dudarlo. Leila y Roberto son simpáticos, agradables, super divertidos, generosos, lo tienen todo (qué vamos a decir nosotros, si son nuestros amigos). Pero además comparten con nosotros la pasión por la gastronomía. De echo, creemos que poca gente en el mundo ha comido más hamburguesas que ellos. De todos los tamaños, con diferentes ingredientes y en mogollón de sitios. Son sin duda unos “doctorados” en el mundillo hamburguesil.

Unos días antes de quedar, charlamos con ellos y nos propusieron ir a Goiko grill. Ellos ya habían estado y nosotros teníamos unas ganas locas de ir, así que marcamos en el calendario con unas letras rojas enormes: GOIKO GRILL, 21/11/2015. Esa tarde, cogimos el coche y los cuatro “nos fuimos pa Madrid” (como diría El Barrio). Aparcamos sin problemas (tenemos una táctica casi infalible de aparcamiento) y fuimos dando un paseo hasta el Goiko grill de Glorieta de Bilbao. De camino pasamos por la Quesería Cultivo, en Conde Duque y aunque estaban cerrando, ver los quesos desde el escaparate nos abrió el apetito. Ya estabamos preparados para “combatir” contra las hamburguesas de Goiko grill.

Al llegar a la puerta del “garito”, te invade el olor a carne asándose. Eso es buena señal. Entramos y nos indican que nuestra mesa está subiendo las escaleras. Subimos y nos encontramos con una mesa alta con cuatro taburetes. Es un poco más incómoda que las mesas bajas y el culo se escurre un poco del taburete pero bueno, no se está mal. Viene una chica muy simpática, con una chapa de “training” en la solapa a preguntarnos qué queremos beber: Dos aguas y dos cervezas, por favor. Nos dice que no hay cerveza porque tienen problemas con el barril… ¡HORROOOOOOOR! Por suerte, habíamos visto una neverita con cervezas artesanas y le decimos a la chica que si podemos pedir alguna de esas. Entonces se acuerda de las “salvadoras” cervezas artesanas y nos dice que por supuesto, la que queramos. Le habíamos echado el ojo a la Jamonera de La Virgen, que está increíble, y pedimos dos. También nos toman nota de las hamburguesas, 3 Kevin Bacon (dos de ellas con un extra de guacamole y otra con champiñones) y una Pigma con lechuga y tomate. Esperamos que nos traigan las bebidas (un poco más de la cuenta, pero nada alarmante) mientras charlamos con Leila y Rober. ¡Qué ganas teníamos de “ponernos al día”! Por fin llegan las hamburguesas y se acaba la conversación; todos concentrados en lo verdaderamente importante jajajajaja. Nosotros compartimos las nuestras, media Kevin Bacon con guacamole y media Pigma con lechuga y tomate para cada uno (así pudimos probar más). La Pigma nos la traen poco hecha (no nos preguntaron el punto de la carne, creemos que se les olvidó). Quizás demasiado poco hecha para algunos, así que si vais y no os gusta así, pedidla al punto (si os preguntan cómo la queréis). Os dejamos foto para que la veáis:

La verdad es que la carne estaba muy jugosa tenía mucho sabor. El pan tiene un ligero punto dulce que combina a la perfección con el resto de ingredientes. El queso americano se funde con el calor de la carne y potencia su sabor. Por ponerle un “pero”, el huevo estaba hecho de más (un poco, tampoco nada alarmante) y la llema no era “chorreante”, lo que le habría dado aún más jugosidad a la hamburguesa. No obstante, es una hamburguesa increíble, jugosa, con saborazo y muy equilibrada, de esas que no te importaría comerte 20 o 30 jajajajaja.

Pasamos a la otra “estrella” de la noche, la Kevin Bacon (en nuestro caso, con guacamole). Esta no es una hamburguesa al uso, si no que mezclan con la carne picada trozos de bacon y queso americano y lo hacen todo en la plancha. Por ello, la carne queda un poco más hecha de lo que denominaríamos “al punto”. La carne no queda seca, pero si os gustan las hamburguesas muy jugosas pensamos que hay opciones mejores (como la Pigma, por ejemplo). El guacamole estaba bueno, con un punto ácido interesante y aportaba jugosidad a la hamburguesa, pero en nuestra opinión, enmascaraba un poco el sabor de la carne. Aunque nos gustó más la Pigma, la Kevin Bacon también está muy buena (que se lo pregunten a Rober, es su hamburguesa preferida de Goiko grill). Os dejamos un par de fotos para que contempléis su belleza:

Mención aparte merecen las patatas que acompañan a las hamburguesas. Grandes, crujientes por fuera, melosas y tersas a la vez en el interior y casi nada de grasa. ¡Lo tienen todo! ¡Por favor, que aparquen una hormigonera llena de patatas enfrente de nuestra mesa! Y en lo “no culinario”, Goiko grill tambien destaca. El trato de todo el personal es increíble. Son simpáticos y atentos, haciéndote que estés a gusto en todo momento. Sinceramente, si os gustan las hamburguesas es un sitio a tener muy en cuenta. ¡Volveremos seguro (esperamos que con la misma compañía, que fue lo mejor de la noche 😉 )!

P.D: Os dejamos otra fotillo más para que veáis lo bien que lo “pasemos”.

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Category: Lugares
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