HamburGrrrr

Segunda ciudad de Alemania, la ciudad portuaria más importante de Alemania, llamada por sus habitantes la “puerta de entrada al mundo”, el sitio donde los Beatles se han catapultado a la fama, el mayor parque-cementerio del mundo, ciudad con más canales que Ámsterdam y Venecia y más puentes que Londres, Venecia y Amsterdam juntos. Sí, juntos. Al ser ciudad portuaria es la ciudad no capital con más consulados del mundo. Y la mayor parte de los multimillonarios de Alemania vive aquí, en concreto alrededor del lago Alster.

Lo único que me quedó pendiente aclarar es si el el hamburguer  – o la hamburguesa en castellano – es de ahí. No podía dejar de esbozar una sonrisa cada vez que un viandante me contestaba “Yes, I’m hamburger” o al ver placas con la palabra: “Hamburger Cityhall”, “Hamburger” esto o aquello. En realidad nadie sabe el origen de dicho plato, pero no es descabellado decir que puede provenir de Hamburgo.  En el mítico Hotel Atlantic Kempinski, un auténtico castillo blanco a las orillas del Alster fundado en 1909, se alojaban los emigrantes de toda Europa con poder adquisitivo que decidían poner rumbo al Nuevo Continente. No sería de extrañar que de ahí saliese en barco la génesis del la hamburguesa, rumbo a los Estados Unidos.


Metrópolis  de estética pos-industrial, portadora de una nobleza Hanseática, exsuda poderío adquisitivo, como se puede comprobar al dar un paseo en barco en la zona alta del Alster.


 Ciudad comercial, mercantil, consumista, como se puede ver por el perfil de las tiendas alrededor de la Rathaus (ayuntamiento). Ahí se puede comer en el Atelier F,  restaurante bistro con vista al canal

o en Die Bank, brasserie y bistro dentro de la antigua sede de un banco.


Por la zona se puede hacer compras en toda la zona comercial plagada de galerías comerciales detrás de Jungferstieg, la zona peatonal donde están ubicados los míticos almacenes Alsterhaus, donde iban las chicas en el siglo XIX a pasear y donde la gente toma el sol en verano y coge el barco para ir a dar un paseo por el lago y el invierno se monta mercado navideño. De Jungfernstieg se puede seguir a Mönckebergstrasse, en la dirección de la estación.  También al lado de la estación está ubicado St.Georg, el barrio gay. La calle Lange Reihe, con sus tiendas creativas, es el punto neurálgico del barrio.


Imprescindible un tour por el puerto, la Hafen City, y por el histórico distrito del puerto, con sus almacenes y sus calles de adoquines, el Speicherstadt. ¿Dónde comer? En el barrio portugués. pues claro.  Vistas al puerto te da el 20up Skyline bar, en la vigésima planta del EmpireRiverside hotel.

También imprescindibles, el Mercado de pescado y el “Mercado del pecado”, el Reeperbahn, el sin City de Hamburgo con sus peculiares sex shops e incuestionable nightlife.

 Justo detrás está el barrio St.Pauli conocido por su equipo de fútbol pero también por el ambiente reivindicativo que siempre le pautó.

 
Para shopping cool en la zona del Altona, de antaño perteneciente a Dinamarca, tenemos Schanzenviertel/ Sternschanze con sus cafés funky y tiendas alternativas.


Y la zona más cool, Ottensen, donde recomendo gastro, Goldene Gans.

y…hum,

hum,

hum… a disfrutar Hamburgo.

Category: Viajar
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