Jóvenes que cambiarán el mundo: viajan, están formados y tienen contactos

Hace un par de días un amigo me escribía un whatsapp diciéndome que la lista Forbes de los “Under 30“, que recoge los jóvenes de menos de 30 años que cambiarían el mundo (no los más ricos), seguían el mismo patrón: todos habían viajado mucho, tenían una muy buena formación y contaban con muchos contactos. 

Más o menos todos somos conscientes de que no estamos en una época de cambios sino en un cambio de época. Un cambio de época que va a afectar todos los patrones que nuestros abuelos y padres habían seguido. Esto hace que muchos nos sintamos al borde del precipicio. Internet, la tecnología, ha cambiado nuestra forma de trabajar, relacionarnos con los demás, consumir… Lo ha cambiado todo. Pero solamente estamos viviendo el principio de un enorme y profundo cambio.

¿Quién cambiará el mundo? ¿Quién se atreverá a romper las reglas?

Según Forbes, jóvenes millennials de menos de 30 años que se han dado cuenta de que lo antiguo ya no es aplicable en esta nueva era, la del conocimiento. Y más concretamente:

Jóvenes que han viajado mucho

Los sofistas fueron pensadores que viajaron por todo el “mundo conocido”. Esto les enseñó a rechazar leyes y costumbres que, los que siempre habían permanecido en el mismo lugar, daban como universalmente válidas, eternas e inmutables. Ellos decían que para conocer, para aprender, para desarrollar un pensamiento crítico, había que viajar. Parece que el tiempo, Internet, el mundo low cost y la globalización han dado la razón a estos pensadores. Parece difícil poder desarrollar un pensamiento crítico con tu realidad si no has descubierto y vivido otras realidades previamente. Viajar abre la mente, pone en cuestión todo lo que antes dabas por válido y ayuda a desarrollar una especie de patrón que, para muchos, es el de un tocapelotas.

JÓVENES CON UNA Buena formación

Antes de la crisis, la educación y la formación eran pilares básicos para poder ascender en el ascensor social. Quizás la crisis ha puesto un poco en duda la meritocracia propia de nuestras sociedades. Pero, quizás gracias a la crisis, nos hemos dado cuenta de que la única forma de vivir mejor que nuestros padres es, precisamente, la formación. Formarse (y hacerlo bien) desarrolla unos conocimientos básicos para luego desarrollar un pensamiento crítico y la argumentación necesaria ante las posturas que uno defiende.

JÓVENES CON Muchos contactos

Quizás es lo que menos ha cambiado. Los seres humanos somos seres sociales. Cada contacto que hacemos a lo largo de nuestra vida es una oportunidad. La persona que conocemos hoy es una oportunidad futura. Cuantos más contactos tengamos, más oportunidades tendremos. Y si estos contactos son de calidad, mejores serán las oportunidades.

 

Category: Viajar
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