Las Cortes de Madrigal: Las primeras cortes de los Reyes Católicos


Los Reyes Católicos aprovecharon también estas cortes para intentar aumentar su poder, principalmente sobre los recursos financieros y militares
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Javier Ibáñez Herrero

IMG_3158 MDurante nuestra visita a la localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres, tuvimos la suerte de poder visitar el Palacio de Juan II de Castilla, padre de la reina Isabel. Actualmente Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, el
Palacio de Juan II cuenta con un museo que nos muestra cómo se dispondrían diferentes estancias en la época en que nació la reina Isabel (para más información pulsa aquí). Esta construcción lleva siendo monasterio desde que en 1541, el rey Carlos I lo cediera a la orden de las agustinas, transformándose entonces en el convento que vemos hoy. A parte de ser el lugar de nacimiento de uno de los personajes más importantes de la Edad Media española, el Palacio fue el lugar donde se celebraron las primeras cortes del reinado de los Reyes Católicos. Conocidas como las Cortes de Madrigal, tuvieron lugar en esta localidad en plena Guerra Civil Castellana (1476) entre la reina Isabel y la princesa Juana. El motivo oficial de su convocatoria fue el que la Princesa Isabel jurara como sucesora al trono de Castilla, que Isabel y Fernando habían conseguido afianzar tras la victoria en la batalla de Toro (1476) y la posterior tregua con los portugueses.

IMG_3163 MLos Reyes Católicos llegaron a Madrigal el 6 de abril de 1746, siendo a partir del día 18 de ese mes cuando las conversaciones se iniciaron en Segovia, por ello estas Cortes son también conocidas como las Cortes de Madrigal – Segovia.[1] Como ya hemos dicho, las cortes tuvieron lugar en el Palacio de Juan II. Los Reyes y los procuradores  se reunieron en un amplio Salón de planta rectangular con una impresionante techumbre de madera que cubría toda la estancia. Rodeando la estancia encontramos un amplio banco corrido realizado en el mismo material.

Ante la grave la situación de Guerra Civil del momento, era necesaria una acción rápida y decisiva, por ello estas cortes tendrán un programa organizado y planteado. Un ejemplo de ello es que el proyecto de creación de la Hermandad General fue entregado a los procuradores con la suficiente antelación, por ello cuando se iniciaron las conversaciones expresaron directamente a los Reyes su opinión al respecto ahorrando así un tiempo valiosísimo.

Los Reyes Católicos aprovecharon también estas cortes para intentar aumentar su poder, principalmente sobre los recursos financieros y militares. En el ámbito económico, las Cortes de Madrigal han pasado a la historia por la gran cantidad de dinero concedido a los monarcas: 160 millones de maravedíes. Un dato curioso, es que los procuradores presentaron peticiones que pretendían limitar el poder económico de los judíos. Pero, a pesar de todo fue un fracaso en este ámbito, tal y como nos cuenta Leandro Martínez Peña y Manuela Fernández Rodríguez:

“Pese a lo imponente de la cantidad concedida, lo cierto es que, en la práctica, su recaudación fue tan dificultosa e irregular que puede hablarse de que el servicio de Madrigal, en cuanto a recurso económico, fue un fracaso, dado que la mayor parte de las ciudades se ampararon en sus privilegios para no participar en él y los Reyes, aún no lo bastante fuertes como para enfrentarse a algunas de las principales villas del reino, no quisieron imponerlo por la fuerza.”[2]

En el ámbito militar, se produjo la creación de la Hermandad General (citada ya anteriormente). La Hermandad General era una unión de municipios que, en periodos de crisis, defienden sus privilegios y la paz y seguridad de sus territorios.[3] Las Cortes justificaron la creación de este órgano militar debido a la crisis creada por la Guerra Civil: la mayor parte de los recursos reales se consumían en este conflicto impidiendo a los Reyes defender y mantener la seguridad de los municipios y sus campos.

En resumen, las Cortes de Madrigal son un intento de afianzamiento del poder de los Reyes Católicos en Castilla en la compleja situación de la Guerra Sucesión entre Isabel y Juana. Esto se muestra en la elección de los propios procuradores de las cortes que, en muchos casos, fueron elegidos por los propios reyes, gentes de máxima confianza y afinidad hacia ellos. Los procuradores presentaron un total de 38 peticiones a los monarcas, de las que muchas fueron rechazadas. Seguramente como un medio de mostrar y afianzar su poder frente a la nobleza. Tras las cortes, Fernando  se trasladó al Norte para proteger Castilla de un posible ataque de los franceses.

[1] Martínez Peña, Leandro; Fernández Rodríguez, Manuela: “Las consecuencias de la Guerra de Sucesión. La Cortes de Madrigal y Toledo.” La guerra y el nacimiento del Estado Moderno. Valladolid: Asociación Veritas para el Estudio de la Historia, el Derecho y las Instituciones, 2014. Pág 67.

[2] Martínez Peña, Leandro; Fernández Rodríguez, Manuela: Óp. Cit. Pág 70.

[3] Navarro Sainz, Jose Mª: “Aproximación al estudio de la Hermandad General de los Reyes Católicos en Sevilla y en su tierra (1477 – 1498).” Historia. Instituciones. Documentos Nº 33. Sevilla: Universidad de Sevilla, 2006.

Javier Ibáñez Herrero estudia 4º curso de Historia e Historia del Arte en la Universidad San Pablo CEU

Category: Lugares
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