Las (des)ventajas de tener doble nacionalidad

Ay… Muchas veces he escuchado eso de “qué suerte tienes al tener dos nacionalidades”, pero no termino de convencerme del todo. Todo son líos, papeleo, dinero y sangre de unicornio. Sería mucho más fácil, pienso ahora, tener solo una y matarme a visados.

Me explico. Nací y viví en Argentina hasta los 11 años como hija de argentinos, pero no nieta. Estoy convencida que mi abuela ha sido siempre tan grande por su naturaleza de bilbaina. Así que por llevar sus genes me convierto en española de pleno derecho. Mis padres lo pudieron hacer efectivo poco después de que cumpliera 12 años. Y esa nueva identidad no borra, jurídicamente, la de origen.

Reverso del DNI español que bien podría valer más que un testigo improvisado

Reverso del DNI español que bien podría valer más que un testigo improvisado

Hasta ahí, todo ok. El puto problema llega cuando pasan los años y no renuevo la documentación argentina. Nada, ni un papel. ¿Para qué? Mal pensado. Ahora mal-digamos que jurídicamente no existo como ciudadana de la república y toca hacer lo imposible para volver a ser una más. Da igual que tenga 524 papeles donde diga quién soy, hija de quién, donde nací, donde viví, pasaporte viejo en el que tengo exactamente la misma cara que ahora pese a que han pasado 14 años. Incluso en mi DNI español pone, con una foto actual, que nací en Argentina, en Buenos Aires, en José C. Paz, con el nombre de mis padres. TODO. Pero, ¿qué le interesa al gobierno argentino? Que lleve hasta Madrid a dos testigos, que no sean familiares, que juren en el momento de la renovación de mi DNI americano, que yo soy quién digo ser. No es broma. O sea, de camino al consulado de Madrid puedo parar a dos absolutos desconocidos y decirles “eh, me llamo Nazareth, ¿vienes conmigo y le dices al funcionario de turno que me llamo Nazareth?”. De hecho, una funcionaria del consulado me dijo que “no hace falta que te traigas amigos desde Pamplona, igual en la sala de espera hay gente que se presta”. Tal cual. De broma, ¿no? Entonces, solo con esas dos declaraciones de unos cualquiera todos los documentos oficiales se harán válidos. No entiendo nada.

Pero bueno, espero que tanto lío valga de algo y por fin pueda reconvertirme en una argentina más y poder circular libremente. Ahora solo queda esperar el DNI para hacer el pasaporte y ver cómo tengo que hacer para viajar y no tener después problemas para volver al estado ejpañol. Continuará…

Category: Viajar
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.