Los lugares más escalofriantes

Ataúdes colgantes de Sagada, Filipinas.

Los ataúdes colgantes son una antigua costumbre que se mantiene en nuestros días. Los miembros de las tribus Igorot que habitan estas montañas construyen con sus propias manos su ataúd antes de morir y, llegado el momento, sus familias les visten con sus ropas y emblemas para que sus ancestros puedan reconocerles en “la otra vida”. Tras meter el cuerpo en posición fetal dentro de la caja, cuelgan el ataúd de un peñasco con el fin de facilitar la ascensión del difunto al cielo.  Hay quien dice que los ataúdes se cuelgan porque, según sus creencias, los fluidos corporales contienen la “suerte” del difunto, y al rezumar y salir fuera, pueden absorber algo ella.

rk1

Ciudad abandonada de Pripyat, Ucrania.

Esta ciudad es conocida porque sufrió el peor accidente de la historia de la energía nuclear el 26 de abril de 1986 cuando se produjo el sobrecalentamiento y explosión del reactor número 4 de la planta nuclear de Chernobyl, el cual emitió 400 veces más radiación que la bomba atómica que cayó sobre Hiroshima en 1945, por lo que la ciudad se vió afectada por la radiación y debió ser evacuada. La evacuación fue llevada a cabo en tan sólo tres horas por el ejército ruso, cuando la mayoría de los habitantes fueron desalojados de sus casas contra su voluntad, y los animales domésticos y de ganado fueron sacrificados.

rk rk1

Isla de las muñecas, México.

El dueño de esta macabra chinampa fue Julián Santa Ana por 50 años, hasta que falleció en 2001. Con el corazón roto porque su antigua novia lo abandonó por otro hombre, Santa Ana se mudó a esta zona a mediados del siglo pasado y se dedicó al cultivo de cereales, hortalizas y flores, que todos los días vendía con su carrito en el pueblo más cercano. Llevaba un estilo de vida ermitaño y nunca hablaba más de la cuenta. Llamaba la atención porque recogía muñecas de la basura y pronto se vió que decoraba la isla con ellas.

Nunca contó por qué lo hacía y el misterio perduró hasta que dejó de ir al pueblo y continuó con las tareas su sobrino Anastasio Santa Ana. Fue él quien reveló la historia real detrás del macabro hecho. Cuando Julián recién llegaba a la isla, una joven se ahogó en sus orillas. Desde entonces oyó voces, pasos y lamentos de mujer, por lo que decidió protegerse con muñecas.

Desde que falleció, su sobrino continúa con el legado, amén de que muchos guías turísticos están en contra porque creen que ahuyenta a los visitantes en busca de una reserva histórica y natural. Pero también es cierto que no son pocos los que visitan el DF y van hasta allí sólo para conocer la tenebrosa y macabra Isla de las Muñecas de Xochimilco.

Julián Santa Ana nunca dejó de escuchar las voces y siempre que iba a pecar con su sobrino le hablaba de una sirena que quería llevárselo. Una tarde, mientras pescaban frente a las aguas que se llevaron a aquella joven décadas atrás, Anastasio se retiró para ver cómo estaban los animales. Cuando regresó, su tío estaba en el agua. Había caído allí víctima de una insuficiencia cardíaca. En el mismo lugar donde él vaticinó que algún día la sirena lo iría a buscar.

rk1

Capilla de los huesos, Évora, Portugal.

Las paredes de toda la capilla están revestidas de esqueletos amontonados mezclados con cemento. Se calcula que hay restos de al menos 5.000 cadáveres. La Capilla de los Huesos se comenzó a construir en el siglo XVI, cuando los dos cementerios de los monasterios franciscanos de la ciudad estaban a rebosar y hubo que exhumar los restos. ¿Y qué hacer con ellos?, pues los cráneos y huesos largos como tibias, fémures, húmeros, servían para conseguir una bonita decoración, ya que iban a ser amontonados, por lo menos, amontonarlos con estilo.  El resto de las osamentas y los huesos fragmentados, servían de argamasa mezclada con el cemento para revestir los muros. Y es que entre los monjes franciscanos el tema de la muerte como resultado de la transitoriedad de la vida era muy aclamado.

Bosque de los suicidios, Japón.

En las faldas del monte Fuji, en Japón, existe un bosque maldito: el bosque Aokigahara que nació por las erupciones volcánicas del cráter hace más de mil años, y desde entonces, existen poemas que hablan del bosque como un lugar maldito en el cual habitan demonios y otros seres de la mitología japonesa. En el siglo XIX, en épocas de hambruna extrema, la gente solía abandonar ancianos en el bosque, quienes no tenían fuerzas para salir y solían perderse y perecer entre gruesos árboles de un camino inestable, mientras sufrían aún más por la mitología de su pueblo. Pero ellos, también, se convirtieron en seres mitológicos, pues hasta hoy se cree que los espíritus de esas personas permanecen en el bosque.

No suficiente con eso, el escritor Seicho Matsumoto escribió, en 1960, una novela llamada ‘Tower of wave ‘en la que una hermosa y joven mujer se enamora del hombre que está haciendo una investigación de su esposo. Agobiada ante los problemas que esto ocasiona, decide quitarse la vida y es cuando se dirige al mar de árboles, nombre con el que también es conocido el bosque Aokigahara. Es a partir de la publicación del libro que los suicidios en el bosque comenzaron a ser frecuentes. En el libro ‘El manual del suicidio’ su autor describe el bosque como “el lugar perfecto para morir” y es un texto que, frecuentemente, se encuentra junto con los cuerpos carentes de vida entre la espesura del bosque.

Las autoridades han puesto letreros positivos en la entrada del bosque, invitando a la gente a regresar, a pensar en sus familias, hijos y amigos.

“Tu vida es valiosa y te ha sido otorgada por tus padres. Por favor, piensa en ellos, en tus hermanos e hijos. Por favor, busca ayuda y no atravieses este lugar solo”.

rk rk1

Holpital psiquiátrico de Parma, Italia.

Herbert Bagliones es un reconocido artista brasileño que ha tomado la calle como lienzo para plasmar sus espeluznantes obras de arte.

Uno de sus trabajos más turbios tiene como escenario un hospital psiquiátrico abandonado, sito en la ciudad italiana de Parma. Si ya de por sí un sitio de esa índole puede crearte pesadillas por una semana, él estira mucho más la sensación de terror incluyendo pinturas fantasmagóricas en dicho hospital.

rk rk1

Osario de Sedlec, República Checa.

El Osario de Sedlec es una pequeña capilla católica situada bajo la Iglesia del ‘Cementerio de Todos los Santos’, en Sedlec, República Checa. En esta macabra construcción se encuentra uno de los más escalofriantes osarios del mundo, que contiene entre 40.000 y 70.000 esqueletos humanos, colocados artísticamente para formar la decoración y el mobiliario de la capilla. Lo “artístico” de su decoración se debe a la necesidad de organizar los huesos desenterrados en las obras de remodelación del cementerio.

En 1870, František Rint, un tallista de madera, fue contratado por la familia Schwarzenberg para poner los montones de huesos que se acumulaban en la capilla en orden. Los macabros resultados de su trabajo hablan por sí solos…

Una enorme lámpara de araña, que contiene al menos una unidad de todos los huesos que forman el cuerpo humano, cuelga del centro del nave junto a las guirnaldas de cráneos que cubren las bóvedas. Otros trabajos incluyen custodias flanqueando el altar, un gran escudo de armas de los Schwarzenberg, y la firma del maestro Rint, también hecha de huesos y situada en la pared junto a la entrada.

rk rk1

Iglesia de San Jorge, República Checa.

La Iglesia de San Jorge, en la República Checa, estaba en peligro de cierre hasta que un artista local la salvó. Él le agregó algo a la iglesia que la hizo especial. No fue más agua bendita o estatuas. Es una instalación inquietante que ha provocado que la iglesia ahora tenga la reputación de estar maldita.

rk rk1

Mercado de fetiches de Akodessewa, Togo.

El Mercado de Togo Akodessewa Fetiche (en Africa) es reconocido como el mayor mercado de fetiche en el mundo, un lugar donde los practicantes del vudú pueden encontrar cualquier cosa que necesiten para sus rituales, hechizos y demás.

Este amplio mercado es un lugar donde los sacerdotes del vudú pueden abastecerse de los suministros espeluznante, que es el mercado Fetiche Akodessewa, en la ciudad capital de Togo, Lomé.  Sólo pensar en ello como una farmacia al aire libre en distintas partes de animales, huesos tanto de animales como de humanos, cabezas disecadas, cráneos y demás artículos necesarios para la magia negra y el vudú.

rk rk1

Isla de las Serpientes, Brasil.

Se llama Queimada Grande y —por razones evidentes— es más conocida como “isla de las cobras” o “isla de las serpientes”; pero los detalles por los que estos 110 acres de tierra en la costa de São Paulo llevan este apodo hacen la historia aún más escalofriante.

Este es el hogar de una de las serpientes más venenosas del mundo, una especie de víbora llamada Bothrops insularis, comúnmente conocida como jararaca ilhoa o punta de lanza dorada (Golden Lancehead) por el color marrón amarillento claro de su parte inferior y la forma de la cabeza característicos del género Bothrops.

Como la B. insularis sólo se encuentra en una zona deshabitada por seres humanos, no existen informes oficiales de cuántas personas han sido mordidas por ella, pero se sabe que las Bothrops son responsables de más muertes en el continente americano que cualquier otra familia de serpientes venenosas.

rk rk1

Catacumbas Capuchin de Palermo, Italia.

Las catacumbas de los Capuchinos en Palermo, Sicilia (Italia) alberga uno de los museos mas escalofriantes y singulares del mundo.

Las catacumbas datan de 1599 cuando se enterró por primera vez a un monje con fama de santo para que fuera rezado y visitado, el Hermano Silvestro de Gubio. Así descubrieron los monjes las especiales condiciones climáticas que reunían las catacumbas.

Poco a poco esto fue convirtiéndose en una tradición local, al punto de que muchos dejaban instrucciones en su testamento respecto a las ropas que lucirían después de muertos e incluso las que deberían ponerle pasado un tiempo.

Así se fueron reuniendo aproximadamente un total de 8.000 cadáveres que se exponen como si de una galería de la muerte se tratase. Muchos fueron embalsamados con diferentes métodos.

Están expuestos en hileras clasificados en Hombres, Mujeres, Niños, Vírgenes, Monjes y Profesionales. En el pasillo de los profesionales podemos encontrar jueces, profesores, militares algunos incluso enterrados con sus ropas militares estilo napoleónico. Muchos de los cuerpos han sufrido deformaciones por el paso del tiempo o han perdido algunos de sus miembros.

Destaca por el estado de conservación el cuerpo de la pequeña Rosalía Lombardo una niña de 2 años que parece más bien dormida. El cuerpo fue momificado en 1920, por el doctor Solafia, mediante inyección de compuestos químicos pero hasta el día de hoy se desconoce la fórmula, pues se llevó su secreto a la tumba. Este fue uno de los últimos cuerpos que se depositaron en las catacumbas de Palermo que actualmente se pueden visitar mañana y tarde.

rk rk2

Fuente: lavozdelmuro.net

Category: Lugares
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.