Madrid 9-10 /1 /2016

Hola a todos y todas, vengo con otro viajecito de los míos, esta vez a Madrid.

La verdad, soy una de las pocas personas que no ha pisado la capital en prácticamente toda su vida, creo que solo he ido una vez y no visité nada, fue como un ir y venir. Pero esta vez, a pesar de que iba a un concierto y solo el fin de semana, paseamos un poco por las calles de Madrid.

El día 9 cogimos el autobús dirección Madrid desde la estación de Alicante, y dió la casualidad de que los señores que nos dieron los billetes, nos los dieron separados. Así que nos tocó pedir por favor al señor que había sentado en uno de los asientos, si nos lo cambiaba. Nos lo cambió sin problema alguno y empezamos el viaje. GRACIAS a que María (mi amiga) se trajo la tablet pudimos pasar el rato viendo películas — no se qué habría hecho sin ella—.

Después de 5 horas de viaje entretenidas —porque pasaron volando—, llegamos a Madrid y lo más divertido de llegar a Madrid fue lo que pasó a continuación.

María y yo bajamos del autobús e íbamos a sentarnos por la estación para comer algo antes de ir hacia el hostal, pero cuando entramos a la estación de autobuses nos paró una pareja. La pareja, que iba a coger un autobús en ese mismo momento, nos decía que compraron unos billetes de 2 días para transporte público y que como se iban y nosotras acabábamos de llegar, nos los daban. Miré a María, no sabíamos si fiarnos o no, porque demasiado bonito sonaba aquello, pero nos arriesgamos y dimos las gracias a la pareja que se fue después de darnos aquellos billetes. ¡Que suerte! Los billetes eran válidos así que nos ahorramos el metro hasta el día siguiente.

 

Cuando llegamos al hostal nos encontramos con que habían decidido cobrarnos antes de tiempo —¡Genial!— cosa que no estaba prevista, pero bueno. Nos dieron una habitación de 3, porque les pareció así, y María y yo entramos a aquel cuchitril. Tampoco podíamos pedir más, el precio de la habitación ya dejaba claro en que condiciones iba a estar, pero me llevé una grata sorpresa, yo me esperaba algo peor.

Tras asentar los culos en la habitación y desordenarla a nuestro gusto, porque para eso servía la 3a cama, para tirarlo todo encima, nos empezamos a arreglar para el concierto al que íbamos.

 

Que felices estábamos las dos, no teníamos ni idea de como llegar a la sala del concierto, pero nos daba igual. Conseguimos llegar a Sol después de varias vueltas y en Sol seguíamos sin saber hacia dónde ir —ni siquiera Maps nos ayudaba a llegar—. Tras lo que serían casi 30 minutos dando vueltas, lo conseguimos y esperamos hasta que el concierto diese comienzo.

Las puertas se abrieron y en un abrir y cerrar de ojos —después de los teloneros— Leroy Sanchez estaba sobre el escenario. Si no sabéis quien es, Leroy es un chico español que a través de sus vídeos en Youtube consiguió llegar hasta Estados Unidos, y ¡este era su primer concierto en Madrid!

 

El fin de semana pasó volando, y aunque no visitamos mucho en ese pequeño periodo de tiempo—porque lo principal era el concierto— pude pasearme por las calles de Madrid.

El día 10 por la tarde cogí el tren hacia Alicante y me despedí de María —que se quedaba unos días más— y de un amigo. Subí al tren y me senté en el asiento asignado, pero cómo no, a mi siempre me tiene que pasar algo. En los asientos de al lado había un chico que fue todo el camino solo y que decidió stalkearme durante las 2 horas de trayecto —¡Que divertido! ¿no?—. Y pensaréis, que exagerada, a lo mejor sólo te miró una vez. No, no, no… El chico se pasó TODO el camino mirándome y lo que más gracia me dió fue cuando decidí cerrar los ojos por unos minutos —la verdad es que estaba cansadísima— y cuando vuelvo a abrirlos el chico se había echado hacia adelante para mirarme. ¡Por Dios, qué vergüenza! Así que aunque estaba muerta del sueño, decidí no cerrar los ojos, porque sabía que si los cerraba iba a tener una sombra mirándome todo el camino. ¿Y si me ponía a hablar en sueños? Ya lo que me faltaba, ponerme a hablar en sueños, en un tren mientras un stalkeador me mira. No gracias.

El viaje fue corto, pero me lo pasé muy bien y tengo claro que quiero volver a Madrid, pero esta vez SÍ que quiero visitar más cosas. Al menos he visto Sol, una cosa más para tachar de la lista.

Espero que os guste este pequeño viaje con pequeñas cosas que me pasaron y nos vemos el próximo miércoles.

Hasta la próxima, un beso.

Category: Viajar
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