Madrid to Leicester, ¡en coche!

Después de vivir en Reino Unido durante más de cuatro años, ya tenía ganas de disfrutar de un coche en la isla. Pensaba que así podría conocer nuevos rincones, visitar amigos que fui dejando en otras ciudades y estar abierto a cualquier oferta de trabajo en cualquier otro lugar.

Es verdad que hace unos meses, antes de volver a España para pasar las vacaciones en familia, estuve investigando cuál era la mejor opción, si comprar el coche en Reino Unido o traerlo de España. Aunque tenía ilusión en tener un coche con el volante al otro lado, los precios de las aseguraciones me quitaron la idea de la cabeza. En una simulación que hice online me llegaron a pedir más de dos mil libras por asegurar un vehículo que no costaba ni ochocientas.

También me informé sobre la legislación acerca de conducir un vehículo extranjero dentro del país. Según la web del gobierno, “se puede conducir con un vehículo que no esté registrado en UK si todas las siguientes condiciones se cumplen:

  • se está visitando el país sin planes de vivir aquí,
  • sólo se usa el vehículo por un máximo de 6 meses dentro de un período de 12 meses (en una sola visita o visitas cortas que sumen 6 meses),
  • el vehículo está registrado y los impuestos pagados en su país de origen.

Además, se podrá usar un vehículo que no esté matriculado en Reino Unido por un período superior a 6 meses, sin tener que registrarlo aquí, si se cumplen todas las siguientes condiciones:

  • eres estudiante o trabajador,
  • normalmente vives fuera del Reino Unido,
  • estás en el Reino Unido para estudiar o trabajar por un período de tiempo establecido,
  • el vehículo está registrado en su país de origen.”

En el foro “expatriates” comentan que la manera de demostrar la fecha en la que se accedió al país con el vehículo se demuestra con el billete de ferry.

Finalmente, decidí comprar el coche en España ya que mi idea durante los próximos meses es encontrar experiencia profesional con idea de dejar el Reino Unido antes del verano. Además tengo planeado realizar algún viaje fuera del Reino Unido por lo que el período de tiempo que esté fuera no me contará.

Control de pasaportes antes de embarcar hacia el Reino Unido en el puerto de Calais.

A principios de Agosto, volví a España para disfrutar lo que quedaba de verano con la familia y amigos. Tenía unas libras ahorradas y la familia quería reg
alarme algo por mi graduación. Así que decidí invertir en un coche. En cosa de un mes y medio, me hice con una mono-volumen que me permite transportar mucho equipaje y hacer viajes largos cómodamente.

Rápidamente me informé de cuál era la mejor y más económica ruta para realizar el viaje además de calcular los gastos de carburante, peajes y ferry. Gracias a la Guía Michelin Online pude hacerme con toda esta información. Aquí os dejo el link de la hoja de ruta, en ella no aparece el coste del ferry que fueron 45 Euros por el vehículo con pasajeros incluidos con la empresa DFDS Seaways.

El viaje no era barato y más después de gastar unos 4.000 Euros en el coche, por lo que pensé en publicar el viaje en BlaBlaCar (“comunidad de usuarios que conecta a conductores que tienen asientos vacíos con pasajeros que se dirigen al mismo lugar”). Ofrecí tres asientos a un precio de 115 Euros cada uno y en menos de 24 horas ya me las habían reservado.

Sergio, un almeriense de 41 años reservaba las tres plazas y me preguntaba si podía hacer el viaje acompañado de su perra. Yo acepté sin pensarlo ya que no me importaba transportar al animal si viaja con todos los documentos en regla y sujeto con un arnés o una red para que no pudiese interferir durante la conducción. Añadir a la perra al billete de ferry me costó 18 Euros.

Área de servicio con un espacio para perros en Francia.

Programé el viaje para hacerlo de una manera tranquila, sin prisas y con las paradas suficientes para no fatigarme mucho. Así, el viernes 25 de Septiembre salí sobre las 16:00 horas, con el depósito lleno, desde Madrid dirección Burdeos. El viaje comenzaba mal cuando el móvil me dejó de funcionar, iba a ser mi GPS. Por suerte, tenía la ruta impresa y revisada por si acaso. Hice una parada cerca de San Sebastián para descansar, cenar algo y repostar ya que el gasoil se encarecería una vez entrara en Francia. Saliendo de Madrid pagé el litro a 1,009 Euros, mientras que en Francia a 1,204 E y una vez en Reino Unido a 1,21 Libras el litro.

La primera noche la hice en Burdeos. Sergio reservó un hotel en el que admitían perros y yo dormí dentro de la mono-volumen ya que la tengo “camperizada” con una cama de 1,90 x 0,65 metros. A la mañana siguiente salimos sobre las 10:00 horas dirección Calais para llegar con tiempo, encontrar el puerto y descansar antes de coger el ferry que lo
teníamos a las 6:00 am del Domingo. Entramos en el puerto sobre las 22:00 horas y la operadora nos ofreció coger el siguiente ferry que salía a las 23:00. Lo cogimos sin pensarlo, después de que la perra pasara los pertinentes controles (simplemente escanearon el chip y revisaron sus documentos). A las 23:30 (ora local), estábamos desembarcando en Dover, ¡por el carril contrario!, ya estábamos en Reino Unido.

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Yo después de aparcar el coche dentro del ferry.

Decidimos descansar unas oras dentro del coche en un área de servicio antes de seguir conduciendo hasta Leeds, después de que Sergio me pidiera si lo podía acercar ya que iba muy cargado y el viaje en tren se le iba a hacer un infierno. En unas cinco oras estaba dejando a Sergio en su casa y volviendo a Leicester.

Ahora me toca sacar el permiso de aparcamiento en la zona en la que vivo. Eso lo dejaré explicado en otro post.

Category: Viajar
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