Nos pareció ver a un centenar de lindos gatitos

Tacháan! Esta es la simpática -aunque previsible dado que estamos en Tailandia- sorpresa peludita de cuatro patas. Hoy hemos ido a ver el ‘Reino de los Tigres’, así se llaman la atracción que alberga cerca de un centenar de lindos gatitos que se dejan fotografiar de todas las formas y ángulos posibles, previo paso por caja. Esta visita ha sido lo más interesante de un día en el que hemos descansado, a mi me han dado un masaje de una hora mientras a Clara le hacían la pedicura y en el que hemos comprado dos billetes de avión para marcharnos el jueves a Camboya. Otro país más para la saca. 🙂

Como os comenté ayer, el de hoy iba a ser un día sin despertador, ni prisas ni estrés. Nos hemos levantado a las 10.30, después de dormirnos sobre las 00 y hemos decidido organizar la excursión a los tigres. En una agencia nos dijeron que el traslado costaba 400 bath (Unos 10 euros) cada uno y como nos despistamos y no era una prioridad no lo cogimos. Vaya sorpresa esta mañana cuando desde el hotel nos han conseguido un taxi que nos pedía 300 bath en total para llevarnos, esperarnos mientras hacíamos la actividad, y devolvernos al hotel.

Una sorpresa agridulce, la verdad, porque comentábamos que los tuk tukeros llevan tantos días estafándonos que nos sabía mal por el pobre hombre que no parecía mal tipo. Pero bueno, ha sido él el que ha puesto el precio.

Os explico. El ‘Reino de los Tigres’ tiene cuatro tamaños de felinos. Los grandes, los medianos, los pequeños y los cachorros. Tu pagas una entrada de unos 20 minutos a la jaula que quieras y te haces un porrón de fotos. Además puedes contratar por un extra a un fotógrafo profesional para que te haga un CD con 50 fotos. Hemos entrado en la de los cachorros, los pequeños y los grandes, donde además hemos contratado al fotógrafo. En total la broma nos ha costado 65 euros, pero la verdad es que la experiencia ha sido muy bonita.

Habrá quien piense que los tigres estaban drogados pero la verdad es que mientras estabas en la jaula, que en realidad era un recinto grande vallado, veías como los cuidadores jugaban con ellos y los hacían saltar al agua, perseguir plumeros y no parecían para nada drogados. Nos han explicado que cada grupo de cuidadores coge una camada desde que son cachorros y crecen juntos, por los que los animales los reconocen enseguida.

Además, el lugar contaba con un león, varios tigres albinos y cachorros de un mes de vida que no se podían exponer porque todavía son muy jóvenes. Íbamos un poco con la duda de lo que nos íbamos a encontrar y la verdad es que las sensaciones han sido muy positivas y nos hemos divertido.

Por la tarde hemos ido a una oficina de correos a enviar algunas compras, hemos comprobado la eficiencia asiática del servicio y su buen hacer, y luego nos hemos ido a un cyber a comprar los billetes a Camboya, mientras decidíamos qué sitios queremos visitar. Resulta que el cybercafe al que hemos ido se llama Kaldi y nos hemos acordado de Isa, Lydia y, sobre todo, de Manu, por las incontables horas que nos hemos pasado en Cal Dimoni, ‘Caldi’ como nos gusta llamarlo, ese especial local de Maó en el que cualquier hora es buena para echar una birra y unos billares.

Luego, antes de cenar en un italiano que estaba bueno pero que nos hemos arrepentido porque ha sido muy caro en comparación con cualquier otro sitio de Chiang Mai, pero el cuerpo nos empezaba a pedir algo de comida occidental, nos hemos regalado un caprichito. Clara se ha hecho la pedicura, con masaje de piés incluido, mientras que a mi me han dado un masaje que tenía que ser sencillo pero que ha resultado como si me hubieran pegado una paliza. El asunto ha empezado tranquilo, trabajando las piernas, pero cuando me han llevado a una habitación, la mujer se ha venido muy arriba y ha empezado a clavarme la rodilla en la espalda, a estirarme la cabeza y los hombros, colocarme y descolocarme a su antojo los brazos… En fin, que sin saberlo me ha hecho una pequeña demostración de lo que es el típico masaje thai. Para quien lo quiera… .

Ahora iremos a dormir porque mañana nos vamos de trekking a la zona de Mae Taeng dos días, donde iremos a pasear con elefantes, caminaremos, nadaremos en varias cascadas, haremos rafting y descenso en balsas de bambú y visitaremos a una tribu llamada ‘Akha’. Nos vuelven a ofrecer visitar a las ‘Long-Neck’ pero volveremos a rechazarlo. Sencillamente no nos parece humanitario.

Y bueno, a los que seguís este Blog, comunicaros que mañana martes no va a haber actualización, más que nada porque en mitad de la jungla no hay Wifi. Regresamos a Chiang Mai el miércoles sobre las 17h pero vamos directos a la estación de tren desde donde saldremos rumbo a Bangkok. Tampoco creo que pueda actualizar. El jueves llegamos a Bangkok sobre las 9 de la mañana e iremos al aeropuerto ya que el vuelo a Camboya sale a las 14.10, por lo que con un poco de suerte si consigo gorronear alguna señal decente por ahí os pondré al día y subiremos algunas fotos. Sino, ya será desde Camboya.

Hasta entonces, portaros bien y, sobre todo, pasarlo muy bien. (:

Besetes!

Category: Viajar
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