Parque Nacional Santa Rosa. Del odio al amor en 13km.

Guanacaste es una zona bendecida con increíbles playas, volcanes y su gente. Acepto que subir los vidrios del carro y viajar por Guanacaste con el aire acondicionado viendo pasar los sus paisajes es muy fácil. Pero viajar en transporte público y apelando por la buena voluntad de las personas es algo completamente diferente, pero es así como realmente podemos conocer la esencia de un lugar, conocer su gente, compartir un saludo y un gracias y lo más importante aprender a disfrutar el camino tanto como el destino.

Playa Naranjo, Guanacaste.

Playa Naranjo, Guanacaste.

Esta vez el destino era el Parque Nacional Santa Rosa que reguarda uno de los tesoros históricos mas importantes para los costarricenses La Casona de Santa Rosa y también una playa que sobresale entre las demás por su belleza escénica y como punto importante para la práctica del surf.P1030997

Estos dos factores fueron los que determinaron que mi primer aventura del año fuese a este lugar, por lo cual después de haber recibido el año nuevo con mi familia emprendí ruta  hacia el Parque Nacional Santa Rosa a 231km de casa, viajaría en transporte público de San José a Liberia y sería necesario tomar otro autobús de Liberia a Peñas Blancas (Frontera con Nicaragua) ya que la entrada del parque está ubicada a 35km al norte de Liberia sobre la carretera interamericana. Mi día comenzaba bien ya que después de viajar cuatro horas y media hasta Liberia me di cuenta que el autobús en el que venía iría hasta Peñas Blancas por lo cual el cambio no fue necesario, al final todos bajaron y hacia Peñas Blancas continuamos solo tres personas el chofer, un nicaragüense y mi persona, como si no hubiesen 50 asientos mas desocupados ambos nos sentamos en los asientos de adelante e iniciamos el camino en medio de una conversación de temas muy diversos desde la economía costarricense y la nicaragüense, atractivos de Nicaragua y hasta tiempo nos dio para tocar el tema de la inmigración nicaragüense a Costa Rica, a lo lejos vi un letrero que indicaba la entrada al parque, era hora de bajar no sin antes irme con una invitación a visitar lugares de Nicaragua como Masaya o bien Puerto Viejo de Sarapiqui de donde era originario el conductor.

Carretera Interamericana.

Carretera Interamericana.

Después de todo el viaje en autobús sabía que había llegado el momento de caminar para ese momento ya eran las 3 de la tarde y tenía la entrada del parque y el derecho para acampar en mano (si por primera vez iba a acampar y solo) desde la entrada del parque hasta el primer sector para acampar (donde se encuentra la Casona de Santa Rosa) son 7km sobre asfalto, quien conoce Guanacaste sabe lo implacable que puede ser el sol y a esa hora el asfalto traspasaba mis zapatos después de haber caminado 3km decidí que era momento de intentar algo diferente si quería avanzar más rápido, era momento de dejar mi vergüenza a un lado, ponerme al lado del camino y hacer dedo o pedir ride por primera vez, pasaron dos carros y ni me volvieron a ver, uno se detuvo pero era un pirata (taxi informal costarricense) que me quería cobrar algo que no acepte, el cuarto carro se detuvo era una pareja de Heredia quienes venían a pasar un par de días en el parque, al parecer no era la primera vez ya que lo conocían bastante bien. Ellos me llevaron 5km hasta la primera área de acampar donde me despedí de ellos agradeciéndoles por lo que habían hecho y deseándoles un feliz año no sé si mis palabras eran muy emotivas pero nos termínanos despidiendo de abrazo con tan solo 5km de habernos conocido.

Mi objetivo principal era llegar hasta playa Naranjo la cual desde la estación Santa Rosa (casona) está ubicada a 13km por un camino apto solo para carros 4×4 y en invierno puede llegar a ser intransitable. Gracias al ride que me dio la pareja herediana me ahorre una hora de tiempo por lo cual llegar ese día hasta la playa seguía siendo una posibilidad (además en mi mente tenia pedir ride si se daba la oportunidad)

Mirador Tierras Energéticas, dentro del PN Santa Rosa.

Mirador Tierras Energéticas, dentro del PN Santa Rosa.

Casi a las cuatro de las tarde comienzo a recorrer los 13km, caminar lo más rápido era primordial para que no me oscureciera en el camino. Al inicio avanzar rápido es un poco complicado porque caminar por este parque te cautiva y quiere mostrarte todo lo que tiene por ofrecer, esos arbustos de baja altura casi secos que dan la impresión de estar en una sabana africana lejos de un país tropical. Todos los carros que topaba iban de regreso y con forme avanzaba el camino se iba complicando cada vez mas y no solo para los carros también para caminarlo, grandes piedras redondas de río eran las que formaban el camino, al pararse sobre ellas muchas se resbalaban de su sitio por lo cual el cuidado y caminar más despacio era obligado para no besar el suelo. De esta manera transcurrió la mayoría del camino, el sol ya estaba bajando su intensidad ahora lo que en un inicio era una caminata por el parque se había convertido en una carrera maratónica por ganarle la partida a la oscuridad. A lo lejos veo un rotulo de esos que esperas den buenas noticias y que digan que estas a 500mts del destino resulto ser un rotulo que me decía que faltaban 8km mas y ya el sol desparecía sobre las copas de los arboles, un rato mas de caminar llegue al área del manglar (el manglar siempre se asocia con mar) mis energías aumentaron esperaba que ya estuviese más cerca pero acá lo que tanto temía paso, la noche llego y yo aun estaba en camino sin dudarlo saque la lámpara que llevaba conmigo pero al oscurecer todo se agudiza ahora los sonidos que antes no escuchaba los podía escuchar 6 veces más, que sumado al fuerte olor de la zona del mangar, y los repentinos movimientos entre los árboles me hacían pesar si existía la posibilidad  de que algún animal me pudiese atacar, seguía avanzado y entre mas avanzaba pensaba si me tocaría armar mi tienda de acampar en la ronda del camino y dormir ahí, por dentro algo me decía que pronto iba a llegar aunque la verdad aun ni sabia cuanto me faltaba, para este entonces ya estaba odiando el parque, el camino y ponía en duda el hecho de haberme venido tan tarde y no haber dormido en la estación anterior, esas dudas y miedos no eran para más, estaba en una zona que desconocía y de la cual no tenía el control. Al rato veo dos grandes luces era un carro que venía subiendo lo paro y le pregunto cuánto me faltaba para llegar, me indican que 700mts no podía estar más alegre por esa noticia aunque confieso que esos 700mts se me hicieron eternos pero al fin había logrado llegar a la playa.

PN Santa Rosa, camino hacia Playa Naranjo. 13km

PN Santa Rosa, camino hacia Playa Naranjo. 13km

Ya en la playa pasarían ese tipo de cosas que me recuerdan porque amo viajar. Armando mi tienda de acampar se acercan dos maes (chicos) para ayudarme y en un dos por tres ya estaba lista.

Listo para pasar la noche.

Listo para pasar la noche.

La playa que tanto ansiaba conocer ese día debía esperar ya que había llegado de noche y la oscuridad era total al no haber energía eléctrica. Pero salir a la playa y escuchar el fuerte oleaje golpear contra la arena, ver hacia el cielo y verlo completamente lleno de estrellas, ver a los alrededores y no ver nada más que las luces de un barco a lo lejos navegando o los aviones en el cielo llegando al aeropuerto de Liberia hicieron que automáticamente perdonara esos 13km que me hicieron sufrir por un momento y que pasara de odiarlos a amarlos porque me habían llevado hasta un rincón del país único y especial.

Playa Naranjo.

Playa Naranjo.

Al día siguiente con los primeros rayos del sol, era el momento de conocer esa playa por la cual había viajado tan lejos y de la que me había enamorado la noche anterior y resulto ser más de lo que esperaba. Una playa de fuerte oleaje, de azul intenso y completamente sola para mí, hizo que todo hasta ese momento valiera la pena.

7km de playa en completa soledad.

7km de playa en completa soledad.

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Playa Naranjo, Guanacaste.

Playa Naranjo, Guanacaste.

Lo que tanto espera ver. Peña Bruja, conocida popularmente como Roca Bruja.

Lo que tanto espera ver. Peña Bruja, conocida popularmente como Roca Bruja.

Para regresar debía subir esos 13km y sumarle otros 7km más hasta la entrada. Por lo cual inicie caminando y a los 3km debajo del sol guanacasteco decidí esperar hasta que alguien pasara y pedir ride de nuevo. Ya con menos vergüenza que la primera vez escuche donde se acercaba un carro me puse de pie y comencé a hacerle señas, el carro venia lleno pero no lo pensaron y se detuvieron, una muchacha se paso para el siento de adelante y me hicieron un espacio para poder viajar con ellos los 10km, quedare agradecido con esa familia de Curridabat que me llevo y me contaron entretenidas historias de convivir con los guarda parques por una semana. Llegamos hasta el área de la Casona, no podia irme de aqui sin antes visitarla.

A esperar en una sombra por alguien que pasara y me llevara.

A esperar en una sombra por alguien que pasara y me llevara.

Casona de Santa Rosa, parte importante de la historia de Costa Rica.

Casona de Santa Rosa, parte importante de la historia de Costa Rica.

Y después seguiría con mis últimos 7km para los cuales también pediría ride esta vez sería un liberiano quien me llevaría por 5km hasta la salida. Ya en la salida quede a la espera de un bus, un taxi e intente pedir ride un par de veces hasta que paro un taxi que después de negociar el precio me llevaría 35km por solo 5000 colones ($10) toda una ganga tomar un taxi en Costa Rica por ese precio. Con la particularidad que el vuelto me lo dio en dólares ya que no tenia colones (influencia de turistas sobre el país)

Cansado, pero muy contento con toda la experiencia y las personas que conocí me voy de regreso a San José, sin saber que aun tendría más por aprender. El tema de la inmigración nicaragüense en Costa Rica es más visible en Guanacaste esto al ser el punto de entrada. Cuando estábamos en Cañas el autobús subió 10 personas, todos eran nicaragüenses y venían junto a mi dos de ellos contando su historia de como ingresaron al país.

Para poder ingresar al país muchos iniciaron su viaje a las 2:30 de la mañana para llegar a San José a las 11:00 de la noche, llegan a la frontera y ahí le pagan a los coyotes 40,000.00 colones ($80) para que los pasen ilegalmente, muchos pasan por Peñas Blancas pero a otros como el caso de los que estaban en Cañas los llevaban hasta Upala y seria por ahí por donde lograrían cruzar para luego ser dejados a su suerte y que sigan el camino solos y así de alguna manera llegar hasta San José.

Como es que un viaje tan corto da tanto para pensar. Pensar en lo amable que son las personas que están a nuestro alrededor y que afortunadamente encontramos muchas más personas buenas que malas, un viaje en el que la paciencia fue parte del mismo en cada segundo donde muchas veces puede ser más fácil dejar todo y devolverse pero no, las cosas no son así cuando se quiere lograr algo hay que tener mucha paciencia, seguir adelante y luchar por ello. Fue un viaje para reflexionar y agradecer que vivimos en un país libre, estable donde no debemos irnos hacia otro lugar para poder sobrevivir (en la mayoria de los casos). Y para terminar ver con ojos propios y escuchar en primera persona como muchos de esos inmigrantes que nos ayudan día a día tienen una historia, un lado humano y dejan un país, familia para venirse hasta otro completamente desconocido para lograr salir adelante.

Esa es la magia de viajar conocer, aprender y entender cómo se mueve nuestro entorno.

La magia de viajar es conocer, aprender y entender cómo se mueve nuestro entorno.

La magia de viajar es conocer, aprender y entender cómo se mueve nuestro entorno.

Category: Viajar
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