Pipa

Como ya esperaba, perdió intensidad su impacto en mí al venir de Jericoacoara. Es un lugar que claro que merece la pena visitar pero no me llegó de la misma forma, no en su primera impresión.

Pero cuando empiezas a indagar lo que te ofrece descubres el por qué es un punto turístico tan solicitado.
Y es que su principal reclamo turístico posiblemente sea la oportunidad de bañarse en una bahía que no permite masificaciones al tener solo acceso en marea baja, donde tus compañeros de saltos de olas son delfines en libertad. Impresiona llegar, meterse en el agua y que en pocos minutos ya hayas identificado a unos cuántos a pocos metros. Y cuidado que no se acerque demasiado ningún pez saltando porque detrás suyo no hay duda que vendrán ellos casi atropellándote.
La verdad es que es una maravillosa oportunidad verlos tan de cerca y tan libres…

Otro imprescindible es pasearte de playa en playa, disfrutando del paisaje y del oleaje del mar que aquí no suele estar demasiado calmado, hasta llegar al siguiente pueblo, Tibau do Sul. Y entonces acomodarte tranquilamente en la terraza de una crepería más famosa por su ubicación que por su oferta gastronómica. Porque desde esa privilegiado rincón podrás disfrutar de una preciosa puesta de sol que te dejará observando el cielo durante un buen rato hasta que la oscuridad lo haya invadido todo…

Category: Lugares
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