Por qué visitar Porvoo, una parada (casi) imprescindible

Corría el verano de 2009 cuando fui a Porvoo. Para entonces apenas conocía la ciudad, pero cuando la descubrí me fascinó. Entre los edificios modernos y el asfalto de la calle todavía resiste una parte donde los coches tienen que circular sobre piedras y las casas son como de cuento.

El casco antiguo de Porvoo es prácticamente como un museo, una parte de la ciudad en la que la historia parece que se ha parado. Un paseo por la zona entre las casas de madera multicolor merece la pena.

Río en Porvoo

Río en Porvoo

Esta población se fundó en 1346, lo que la convierte en una de las más antiguas de Finlandia. Que hayan aguantado siete siglos, con incendios incluidos, no es poca cosa. Está en el sur de Finlandia, bastante cerca de Helsinki, a unos 50 kilómetros en coche.

Lo interesante, como digo, es el casco antiguo, también conocido como Vanha Porvoo. Casas y tiendas pequeñitas, todas de madera y con un diseño parecido. Solo cambian por el color. Amarillo, azul, rosa… de todo. Si no ves una foto del lugar parece que hasta tiene que ser un caos, pero no. Son tonos muy claros que combinan muy bien.

¿Y por qué tienes que visitar Porvoo? El sitio de por sí es precioso, y luego es una oportunidad de conocer algunos de sus establecimientos. Yo lo que hice fue dar una vuelta, quedarme en una terracita y tomar algo, que en verano siempre viene bien, o mirar lo que hay en el mercadillo que montan.

LEER MÁS | Postres finlandeses: Runebergintorttu

Por supuesto, tampoco está de más entrar a ver la iglesia o conocer la casa de Runeberg (Runebergin koti), convertida en museo. Johan Ludvig Runeberg fue un conocido por ser un poeta finlandés, quien escribió el Maamme Laulu, el himno de Finlandia. Por supuesto, te animo a que comas allí el postre que lleva su nombre.

 

En el río de Porvoo

Otra de las zonas, ya más apartadas del entorno urbano, está el río de Porvoo, con el mismo nombre de la ciudad. Es el sitio para estar tranquilo y relajarse. Cuando fui lo que hice fue sentarme y tomarme un helado (porque sí, allí hay una heladería).

Si ves las fotos de la galería que ahora dejaremos, podrás observar que las casas que hay al lado del río son de un color rojo tirando a marrón. ¿Por qué es así? Pues la respuesta la encontramos en VisitFinland, y es que se ve que las pintaron así por Gustavo III, rey de Suecia en el siglo XVIII (y, por tanto, Finlandia entonces seguía bajo el dominio sueco). Llegó a la ciudad e hicieron esto en su honor.

Y, ahora sí, la prometida galería de fotos. ¡Disfrútala!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Si has visitado Porvoo y quieres sugerirnos algún punto más de la ciudad, lo agradeceremos todos :). Desde luego, vale la pena ir, eso garantizado.

Category: Lugares
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.