Quedarse colgando de una cuerda en mitad de una cascada

Cuanto más miedo tengo, más ganas de hacer el payaso me entran.

Cuanto más miedo tengo, más ganas de hacer el payaso me entran.

Definitivamente somos animales de agua. Dulce o salada, da igual, pero a nosotros lo que nos va es jugar con el agua. Está muy bien lo de volar en parapente, caminar arriba y abajo en busca del mejor templo, de la visita más completa pero si contratamos una actividad con agua de por medio, la alegría está asegurada. En gran parte al menos. Nos pasó con el rafting y repetimos ayer con el canyoning o rappel por cascadas. Lo pasamos en grande con la misma compañía Adrenaline Rush Nepal, aunque es una experiencia más hardcore que el rafting porque estás literalmente colgando de una cuerda en mitad de una cascada.

El pueblo donde está el campamento tiene mucho encanto.

El pueblo donde está el campamento tiene mucho encanto.

La primera noche en el campamento acabó con una sobremesa que duró horas. La pareja que lo gestiona nos contó su vida y nosotros la nuestra, mientras bebíamos cerveza a la luz de las velas. Sin que nos diésemos cuenta se nos hicieron las 11 de la noche, algo así como las 3 de la madrugada en el estilo de vida nepalí, ya que ellos se despiertan con las primeras luces del día. Fue una experiencia genial aderezada por la luna llena brillando en lo alto del cielo e iluminando las montañas que nos rodean.

Despidiendo a Marten y Kattie acompañados del guía Bimal.

Despidiendo a Marten y Kattie acompañados del guía Bimal.

El segundo día en el campamento nos tocaba despedir a Marten y Katie y esperar la llegada de cuatro franceses con los que compartimos el rappel. Tras una excursión de una hora en bus llegamos a la cascada Jalbire donde nos esperaban unas seis zonas entre descenso, pozas naturales y toboganes naturales.

Antes de empezar, clase de introducción para los novatos.

Antes de empezar, clase de introducción para los novatos.

Empezamos metiéndonos en una especie de piscina natural al final de la cascada más alta del lugar. Fue para tomar contacto con el agua ya que seguía tan fría como el día anterior. Luego, tras una primera clase de prueba, pasamos a una cascada donde cambiamos las sonrisas por los nervios. Acojona quedarse colgado en lo alto y sentir como el agua te va arrastrando. Para los que no lo hagáis hecho, tienes que ir soltando cuerda con una mano y asegurándote con la otra por lo que el esfuerzo es bastante duro.

Clara en plena acción y en mitad del agua que caía.

Clara en plena acción y en mitad del agua que caía.

Resbalamos un montón y Clara, que se lo había pasado mucho mejor que yo en el parapente, no lo disfrutó tanto de entrada porque es peligroso y luego por el esguince de tobillo que arrastra desde junio y que le limita los movimientos.

Yo intentando no caer y gestionando el miedo a las alturas.

Yo intentando no caer y gestionando el miedo a las alturas.

A mi también me asustó por la altura y porque me parecía imposible que aquello fuera seguro pero de nuevo la genial faena de nuestro guía lo hizo todo más fácil.

Otra experiencia fantástica es almorzar en mitad de la cascada y rodeado de naturaleza.

Otra experiencia fantástica es almorzar en mitad de la cascada y rodeado de naturaleza.

Tras un par de descensos comimos en un replano en mitad de la cascada con unas vistas alucinantes. El sol ayudaba a combatir el frío del agua y nos vino de perlas para degustar una serie de ensaladas y pasta con pesto. Es una gozada pegarse un festival así en una roca en mitad de la naturaleza. Sé que abusamos de los adjetivos positivos pero es que Nepal, o al menos este Nepal que estamos conociendo, enamora.

Con el paso de las cascadas le ibas cogiendo el truquillo.

Con el paso de las cascadas le ibas cogiendo el truquillo.

Por la tarde hicimos algunos descensos más, así como saltos y bajadas por toboganes, antes de regresar al campamento y relajarnos en las hamacas de la zona común.

Este miércoles dejamos este paraíso para poner rumbo a Katmandú, la capital de Nepal y donde nos han avisado que nos reencontraremos con el ruido, la polución, la suciedad y demás, pero tenemos muchas ganas de descubrir esta ciudad que también, según la Lonely Planet, es como muchos museos al aire libre, además de tener el récord de mayor número de monumentos declarados patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Hasta entonces… Namaste!

El lugar te dejaba sin habla.

El lugar te dejaba sin habla.

Las vistas son increíbles.

Las vistas son increíbles.

La cascada ha sido uno de los lugares más bonitos que hemos visitado.

La cascada ha sido uno de los lugares más bonitos que hemos visitado.

Category: Viajar
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