Rafting en los rápidos del río Trisuli del Himalaya

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Es difícil definir cuál es el lugar perfecto para estar ya que cada persona tiene sus gustos, sus preferencias, sus debilidades… Pero es cierto que una de las principales cosas que tienen todos los lugares perfectos del mundo es que te hacen sentir de una forma tan especial que crees que ya no puedes ser más feliz. A nosotros nos pasó, por ejemplo, pasando la noche en el desierto del Thar donde nos dimos cuenta de lo privilegiados que somos. Clara disfrutó muchísimo con el vuelo en parapente, sobrevolando Pokhara a más de 1.400 metros y ayer me tocó a mi pasármelo pipa gracias al rafting, mi regalo de cumple de Clara… 🙂

Contratamos un pack de aventura con la empresa Adrenaline Rush Nepal que incluye dos días y dos noches. El primero consistió en unas cuatro horas haciendo rafting, por el río Trisuli. Para llegar allí tuvimos que coger un bus que volvió a hacer aquello de ir llenándose con muchas paradas a lo largo del camino. Tras tres horas y media llegamos al pueblo donde nos esperaba el guía.

DCIM100GOPROAllí conocimos a nuestros compañeros de aventura, Katie Rigg y Marten Hahn, una pareja britanicoalemana con la que compartimos el rafting. Ella es abogada y él, casualidades de la vida, es periodista. La verdad es que fueron muy simpáticos desde el principio y nos hemos llevado bastante bien. Sobre la excursión… Si alguna vez estáis en Pokhara o en Katmandú y decidís hacer una excursión de este tipo, tenéis que ir a Adrenaline Rush y preguntar por el guía Bimal porque os hará pasar un rato estupendo.

Desde el primer momento trató de romper el hielo con bromas mientras nos iba haciendo un curso rápido sobre rafting, las órdenes que nos iba a dar y lo que hacer en caso de caída o lo que fuera. Además contó con Khem y Bijya que nos acompañaron durante toda la excursión por los rápidos con piraguas y nos dio mucha seguridad. Pero no solamente es destacable por el buen rollo que crearon sino por lo eficientes que fueron y el respeto que mostraron con la naturaleza.

DCIM100GOPROTras una primera hora y pico de contacto con el agua, paramos en una playa con una arena finísima, blanca y brillante, en mitad del río. Allí los tres guías nos prepararon un almuerzo que consistió en una ensalada de zanahoria, col y cebolla, otra de judías con cebolla, pimiento y salsa de tomate, queso, unas patatas con huevo duro, fruta y galletas, además de mermelada, mantequilla de cacahuetes y pan casero hecho por uno de los guías. Estaba buenísimo y nos vino de lujo para recargar fuerzas.

Tras el tiberio recibimos una visita inesperada que nos recordó que estábamos en plena naturaleza. Una pequeña serpiente de agua apareció en la orilla y le cogió cariño a nuestra balsa aunque los guías la ahuyentaron pronto. No tardamos en seguir nuestro camino.

El agua de este río viene directo del Himalaya y está congelada, algo que yo agradecí porque llevaba desde los primeros días de India pensando en el pedazo de chapuzón que me iba a dar en Nepal aunque los demás no disfrutaron tanto. Además de remar, el guía principal nos hizo una serie de juegos que básicamente consistían en acabar en el agua. Todo muy bien, la verdad.

DCIM100GOPROOtra cosa que hemos hecho ha sido nadar por los rápidos y me ha encantado. La corriente te lleva a una velocidad que no te esperas y lo único que tienes que hacer es relajarte y disfrutar porque el chaleco se encarga de que flotes y el casco cumple con su función aunque la zona no tenía rocas. Es sorprendente lo profundo que puede llegar a ser un río y lo bien que te lo puedes llegar a pasar sin necesidad de estar encima de la balsa.

En total creo que pasamos unas 8 ó 9 zonas de rápidos con sus consiguientes risas y caras de susto aunque fuimos una gran tripulación y ninguno cayó al agua. El colofón ha sido que nos hemos subido a unas rocas para tirarnos al agua.

Después, dos rápidos más y rumbo al campamento, donde pasaremos dos noches. La sorpresa ha sido mayúscula porque nos esperábamos algo muy turístico, tipo hotel, y en lugar de eso nos hemos encontrado una especie de retiro muy bonito, rústico y auténtico, con cabañas hechas de bambú y de barro, además de baños y duchas al aire prácticamente y una zona común/comedor con tejado pero sin paredes en el que te puedes relajar sobre una hamaca. Lo regentan una pareja, ella es americana y él nepalí, y son muy simpáticos.

DCIM100GOPRONo cabe duda de que será una experiencia magnífica. De hecho, ahora mismo estoy escribiendo esto con la única compañía del sonido de los grillos y la única luz de la pantalla del ordenador y de una vela mientras Clara trabaja en el diario del viaje. Creo que en este viaje no os había hablado todavía del diario de viaje que hace Clara, es algo que da para un artículo propio que escribiremos cuando estemos en casa, pero para que os hagáis una idea consiste en ir recogiendo todos los recuerdos que puedas en papel como billetes de autobús, tarjetas de los guest house o restaurantes a los que vamos, e ir pegándolo en una libreta con anotaciones y dibujos. Es un auténtico currazo pero queda muy bonito y merece la pena porque por aquí no ponemos todos los nombres y así tenemos otra forma de recordar el viaje.

Bueno, este martes nos toca hacer descenso de cañones, algo que a mi me hace mucha ilusión aunque a Clara no tanto. Consiste en hacer rappel en un par de cascadas y luego tirarnos desde pozas naturales y por una especie de toboganes naturales. Creo que lo pasaremos bien. Todo lo que nos rodea invita a ello. Hasta que nos volvamos a ver…

Namaste!

Category: Viajar
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