San Blas

Una de esas casualidades de la vida que tan curiosas me resultan hicieron que me encontrara con alguien de mi infancia en la capital de Panamá. Posiblemente quince años sin saber la una de la otra más que unas fotos esporádicas en redes sociales, las mismas que ayudaron a este reencuentro.
Pero la casualidad más curiosa fue que ella se iba de excursión con unos amigos al mismo lugar que yo tenía planeado escapar después de un poco de ciudad y justo también los mismos días, con lo que sin dudarlo me apunté a su plan.

San Blas es un archipiélago de islas de las que según su publicidad hay justo 365, una para cada día del año. Aunque si investigas un poco no queda muy claro el número exacto, hay distintos datos. La cuestión es que son unas cuantas, a cuál más paradisíaca.

Todas forman parte de una comarca indígena, los Guna Yala, que controlan todo el turismo y movimiento de las islas. Por un lado es perfecto porque significa que no te encuentras con complejos turísticos compitiendo por quién tiene el hotel más exuberante y que destroza con más “gracia” el paisaje. Por otro lado no existe la oferta por competencia, es como un monopolio, y por lo tanto precios fijos y no demasiado económicos. Aunque podría ser peor. Prefiero precios no muy ajustados pero un control del entorno y su naturaleza. Y si además los ingresos van únicamente para los naturales del lugar y no para los cuatro empresarios de siempre pues mejor.

El llegar no es fácil y por la poca accesibilidad de la ruta dependes exclusivamente de ir en 4×4, ya sea propio, alquilado o contratando el servicio de transporte como se suele hacer si vas como turista. Pero después de unas tres horas desde la ciudad y un rato más en barca apareces en la elegida como campamento y miras a tu alrededor y te encuentras en pleno mar, entre islas, muchas desiertas, algunas menos con cuatro cabañas y miles de palmeras como única decoración. Bueno, y claro está, una agua cristalina rodeándolas a todas ellas.
Tampoco tienen grandes comodidades. Básicamente puedes elegir como alojamiento acampar con tu propia tienda de campaña o en una de las cabañas hechas de ramas, encima de la arena.

Pero sinceramente cuando te encuentras en pleno Caribe en un paraje tan espectacular ni quieres ni necesitas más…

Category: Lugares
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