Viajando se vive : Londres, diciembre 2014 – (Parte I)

Se vive mucho, sobre todo se viven experiencias tope absurdas. Vivencias de esas que pensamos recopilar en un libro top ventas en Fnac pero que tras el viaje, se quedan en el cajón de los recuerdos de nuestro cerebro. Una pena porque hay algunas demasiado geniales para que no vean la luz nunca más.

El post de hoy lo dedico a esas vivencias 100% reales sin colorantes ni conservantes. Todo lo que vais a leer a partir de aquí está basado in real facts. Muy real facts.

La historia que os voy a contar se remonta al frío mes de diciembre del 2014 cuando Doc y yo nos propusimos ir de viaje a Londres una semana antes de Nochebuena. Exacto, UNA semana antes de Navidad.

Londres, diciembre 2014.

Londres, diciembre 2014.

London at Xmas <3

London in Xmas <3

Un viaje de lo más normal del mundo menos cuando me acuerdo de la “ida” y de la “vuelta“.

El vuelo con Ryanair (aquí ya se avecinaba la tragedia) nos salía de El Prat a las 18h con destino Stansted (London). Se suponía que en unas 2:30h estaríamos disfrutando de la ciudad del té con leche. Pero no fue así, no, ni mucho menos.

Twinings of London: Xmas Spirit!

Twinings of London: Xmas Spirit!

Ryanair nos retrasó el vuelo hasta las 00:10h de la noche y… dejó a un becario imberbe para comunicar dicho retraso a los Señores Clientes. Vamos, se lo comieron. Al becario se lo comieron a gritos. Imaginaos el circo que se montó, yo flipaba.

Una de las miles de cosas que me gustan de los viajes es observar quién viaja conmigo: observar a los pasajeros. Los observo y les pongo apodos. Bueno, pues en este viaje me hinché a poner motes.

Volvamos con el Becario de Ryanair. Entre todo es circo, habían una serie de individuos que me llamaron la atención y después de casi un año, aún los recuerdo. Se merecen salir en este post porque formaron parte de mi viaje tanto como el Big Ben. Allá van:

LOS ABOGADOS: Un grupo de 5 jóvenes (3 chicas y 2 chicos) a los que apodé como “Los Abogados”. No, no eran abogados pero fueron los primeros en exigir hojas de reclamaciones y en montarse un bufé de abogados en medio de la zona de embarque. Yo los miraba y los veía a los 5 totalmente clonados leyendo a una un dossier de reclamaciones más largo que Los Pilares de la Tierra. Es que, hasta pasaban los folios a la vez! Una pasada. Después de leerlo, se pusieron a rellenarlo y a comentarlo, como un grupo de estudio, pues igual. Serían universitarios fijo. La gente se les acercaba y todo a preguntarles y acabaron asesorando a medio avión.

BEBÉ EN APUROS: El bebé en apuros iba con una mamá en apuros. La señora volaba con un recién nacido a casa y no se había traído NADA para atender al bebé, todo lo llevaba facturado. Se pensaba que iba a ser un vuelecito rápido y normal, vamos algo típico de una compañía seria. Pero RYANAIR es de todo MENOS UNA COMPAÑÍA SERIA. Se lo hizo saber al Becario y el Becario en pocas palabras le dijo que era una mala madre por no llevar provisiones. Coincido con el Becario, eso sí tengo que decirlo, pero joder, vaya mierda de atención al cliente. Whatever. Me chocó esta historia y por eso la recuerdo.

LA PILOTO: La Piloto es una rubia de unos veintipico de años que volaba completamente sola. Y, cuando se enteró que le retrasaban el vuelo, estuvo acosando al Becario hasta el fin de los tiempos. Esta tía era la primera en estar en todos lo meollos de quejas, gritos y broncas que otros pasajeros lideraron durante las más de 6 horas de retraso del vuelo. No fue nunca la cabecilla de ningún batallón, pero estuvo apoyándolos todos desde la retaguardia. Incluso, tras irse el Becario, se quedó amarrada al stand donde se embarcaba. La bauticé como La Piloto porque si la llegan a dejar, lleva ella sola el avión a Londres. Palabra.

LA ITALIANA: Esta es mi favorita, de esta soy fan. SOY FAN. La Italiana era una mujer de unos 40 años, pelo largo y rizado negro como el carbón y con la cara más de mala ostia que yo he visto en mi vida. Viajaba sola y se bastaba y sobraba. Le lió una al Becario que yo cada vez que hablaba, me iba al corrillo la primera (tras La Piloto, obvio) a reírme del Becario. Tenía que haberle pedido un autógrafo, en serio. Era muy auténtica, tanto como sus cabreos italianos. Era siciliana como mínimo. Se la lió hasta a las azafatas cuando intentaron llevar su equipaje de mano a bodega por falta de espacio. Por supuesto, el equipaje de mano viajó con ella. Es más, tenía los 2 asientos de su lado vacíos, la fila del avión para ella sola. Muy mafias. Muy, muy mafias.

Llegamos cerca de las 3h de la madrugada al AEROPUERTO. Tuve que ponerme en contacto con nuestro hotel “TUNE HOTEL KINGS CROSS” para explicarles que Ryanair son unos mierdas y nos habían retrasado nuestra llegada mucho más de lo previsto.

Es que imaginaos todo esto. Llegas sin esperarlo a las 3h de la madrugada a un aeropuerto extranjero y, ¿qué haces? ¿cómo llegas al centro? Ni metro, ni tren… ¿Qué haces? Los taxis eran mega caros, así que descartados. Investigando, descubrimos un autobús que nos acercaba a “alguna parte” del centro de Londres.

El autobús tardó en llegar como unos 30 minutos más y luego, otro ratazo más hasta que nos dejó en esa “alguna parte del centro de Londres”. De hecho, nos dejó en una parada con un montón de niggas que, entre puñetazo y puñetazo, iban comiéndose sus Big Macs. Sí, todo un espectáculo a las 4.30h de la madrugada. Teníamos mucho sueño como para poder disfrutar de nuestra triunfal llegada a Londres. De hecho, Doc estaba viajando tras una guardia de 24 HORAS, lo que se traduce en casi 48H SIN DORMIR NADA DE NADA. Muy drama todo. Un drama que yo recuerdo bastante divertido, la verdad. Estas vivencias hacen que un viaje sea único e irremplazable.

Total, que a las 4:30h de la mañana, rodeados de puñetazos y Mc Donald’s, ponte a buscar cómo llegar al hotel a base de buses rojos de dos plantas.

(Fuente: shotbyrichie.com)

(Fuente: shotbyrichie.com)

No había quien entendiese los horarios de los buses, pero por suerte, un par de chicas inglesas nos ayudaron y recomendaron un autobús que FINALMENTE nos dejó en el hotel a las (ATENCIÓN) 5.30h de la MADRUGADA. AleluyaDiosTodoPoderoso.

Este es el hotel: Tune Hotel Kings Cross, a 5 minutos andando del Andén 9/3 (Harry Potter):

Tune Hotel Kings Cross

Tune Hotel Kings Cross

Tune Hotel: Habitación doble

Tune Hotel: Habitación doble

Harry Potter Store (Kings Cross Station)

Harry Potter Store (Kings Cross Station)

Otra cosa no, pero con Ryanair, maduras. A base de putadas, acabas madurando.

La vuelta de Londres a Barcelona fue la experiencia más desastrosa y caótica que os podáis imaginar. Un poco más y NO “Volvemos a Casa por Navidad”.

So, the BEST part of the story la dejo para el final, así, como los cineastas cabrones.

To be continued… 

Category: Viajar
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.