Vivir en el camino…

Mantenerse en contacto siempre es un desafío, con algunas personas es más fácil porque forman parte de nuestra cotidianeidad, pero que hay de aquellas personas que no necesitamos estar en constante contacto para sentir que todo está intacto y que esa es la verdadera escencia de las cosas??

La imaginación y los esteriotipos pueden llevarnos a conclusiones erróneas sobre las personas que desean vivir su vida viajando. Por lo general nos lleva a pensar que son personas que no piensan en progresar, ni mucho menos en el porvenir ni en la estabilidad, personas desinteresadas que huyen de las cosas que no consiguen afrontar… No pensamos de lleno que hay búsquedas más profundas e interesantes que conseguir un buen empleo y no renunciar a nada que sea “muy bueno” para el común de la gente.

Decidirse a viajar no es fácil, les habla alguien que en distintos puntos de su vida ha decido hacerlo o no, todo depende de lo que estemos pretendiendo de nosotros mismos.

No hay una fórmula, ni un secreto que tenga la respuesta correcta, se necesita coraje y convicción para poder llegar a sentir que todo puede estar bien en cualquier lugar del mundo, porque lo dificil de entender es que ese bienestar está dentro nuestro, y no depende de los ríos o las montañas que podamos estar apreciando.

Estamos configurados para seguir un estilo de vida determinado y muchas veces cuando todo está encaminado y parece llegar a buen puerto sentimos esa necesidad de cambiarlo todo, abandonar y empezar de nuevo… pero qué es más fuerte? La necesidad o las ganas de salir de nuestra burbuja y enfrentarnos solos y despojados ante el inmenso mundo o el miedo de perder todo aquello que previamente construimos??

La idea de enfrentarnos a lo desconocido y salir de nuestros esquemas es aterradora, pero una vez vencido ese obstáculo descubres que en ese desconocimiento se esconden las oportunidades más grandes que te puedas imaginar, tu vida puede dar mil vueltas pero en un solo instante puede transformarse en algo que jamás te habrias imaginado.

Hay que permitirse dudar, tener miedo, guardarse, salir a la luz, correr y esconderse, todo es válido cuando hay una búsqueda y una sed interna que siempre pide más. Los instintos afloran y nuestra percepción se agudiza.

No somos los mismos desde el momento en que decidimos dar un paso hacia adelante y renunciar a lo establecido, porque al final de cuentas vemos que no hay renuncia más gloriosa, que nada de lo que dejemos atrás se compara a lo que vamos a recojer en el camino. Vinculos irrompibles se construyen en momentos de dificultad, lejos de casa todo parece más trágico, hasta que podemos ver que las respuestas siempre están ahí… Es solo que hay que aprender a leer nuestras propias conclusiones.

No creo que todos estemos destinados a rodar por el mundo colectando experiencias que nos enriquezcan culturalmente, pero lo que no hay que permitirse es negarse ante la posibilidad de que siempre hay una chance de que nos espere algo mucho mejor, quizá no es para siempre, pero es un camino que, a veces y solo a veces, es necesario recorrer… para seguir buscando o simplemente para volver…

Hay una frase dando vueltas por internet que habla sobre una pieza de rompecabezas que ya no encaja, que al irnos cambiamos de forma y de color, cambiamos de percepción, nos convertimos a cada momento en personas más autenticas, y en algún lugar del mundo nos podemos encontrar con el espacio exacto para nuestra nueva forma.

El cambio es constante, en estos últimos años pude aceptar que cuando más podamos asimilar esos pequeños cambios más fácil es encontrar un camino, el camino adecuado.

Cuando mires a tu alrededor y veas que hay más cosas que te gustaría cambiar que las que crees que están en su lugar, es tu momento de salir… de permitirte tomar cartas en el asunto y escuchando tus deseos, afrontando que lo que tienes puede ser maravilloso pero no es lo que quieres, allí puedes intentar ver más allá, distanciarte de lo cotidiano y traer tu imaginación al juego… dejar que tu entorno no coloque límites a la proyección de tus anhelos.

Si piensas en dejarlo todo y huir, puede que no sea la forma, algunos fantasmas te seguirán por siempre, pero en el camino estoy segura de que aprenderas a ver las cosas de una forma nueva, y un día podrás contar con seguridad que un puñado de buenos recuerdos y experiencias nuevas, personas desconocidas y lugares deslumbrantes te ayudaron a superar obstaculos que creias imposibles.

No dejes que los estereotipos se interpongan, no hay edad ni raza ni color ni mucho menos clase social que te impida viajar, este mundo siempre va a encontrar un motivo para retenerte, siempre conseguirá distraerte y si te dejas amarrarte a algo que parece seguro y el miedo de perderlo puede paralizarte y hacer que te pierdas aquellas oportunidades que pueden hacer que tu vida sea maravillosa.

Siempre hay cosas que perder, siempre habrá momentos que vamos a extrañar y lugares que deseemos que vuelvan a ser como antes, instantes que no se recuperan, que solo son parte de nuestros recuerdos, pero que siempre aportaran su magia al momento de tomar una decisión, y que en el final del camino nos harán dar cuenta que en esos instantes llenos de mística reside el secreto para salir aún de los momentos más oscuros.

No le tengas miedo al camino, porque sea cual sea el que elijas siempre será tuyo y de nadie más.

Viaja con el corazón!

 

Nady

 

Category: Viajar
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